domingo, 3 de junio de 2007

Tierra de Gigantes

Enviado por: "Lic. Alberto Jesus Bonnet" albertojesusbonnet@yahoo.com.ar

Reenviado por:
victormuntwyler
 
Vie, 1 de Jun, 2007 8:44 pm
 
¿Quiénes construyeron los desconcertantes túneles y galerías subterráneas
de América del Sur? Si alguna civilización conoció el secreto, esta fue sin
duda el Imperio Inca. Pero, ¿fueron ellos en realidad sus constructores? ¿O
tan sólo custodiaban las entradas sagradas al Uku Pacha o "mundo de abajo",
donde vivían según sus leyendas los seres sabios de antiguo?

Ficción o realidad ignorada, veamos a continuación algunas señales de este
enigma, un claro mensaje que puede rastrearse desde el Titicaca al Cusco u
"ombligo del mundo".

*El recuerdo de los gigantes *

El punto de partida, inevitablemente, es Tiahuanaco. Llamada en el pasado
"Ciudad Eterna", la antigua Wiñaymarca del gran Huyustus, el primer Gran
Maestre de "los sacerdotes salvados de las aguas". Sin duda, Tiahuanaco
esconde el recuerdo de esa avanzada civilización que llegó a tierras andinas
de allende los mares. Y para nuestra suerte, aún podemos rastrear la
historia de aquel empolvado tiempo. Prueba de ello es el testimonio de
Katari, uno de los más grandes quipucamayocs del incanato - aquellos que
guardaban los archivos históricos del Imperio - quien comentó a los
conquistadores que el legendario Huyustus era un señor poderoso, rubio y de
ojos azules, que vino de muy lejos...

Kalasasaya

Tres horas en automóvil toma llegar desde la capital de Bolivia, La Paz, al
yacimiento arqueológico. A casi cuatro mil metros de altura, esta leyenda ya
se respira en el Ande.

Hoy en día los pescadores del Titicaca - en el lado boliviano - recuerdan la
historia de la antigua Wiñaymarca, la morada prehistórica de los "gigantes"
que acompañaron a Huyustus. De hecho, el mismo Pedro Cieza de León, reputado
cronista español, recogió un dato interesante que sugiere la antigüedad real
de esta ciudad: cuando los incas llegaron a Tiahuanaco, la hallaron
fragmentada, en ruinas, lo cual ya nos indica qué tenía mucho tiempo de
estar allí. Quizá desde los primeros tiempos post "diluvio". El inca
Garcilaso de la Vega, apoyando esta posibilidad, escribía en sus Comentarios
Reales (1609) que un hombre extraño apareció en Tiahuanaco cuando "cesaron
las aguas", lo que también nos hace recordar aquella teoría que sostiene una
migración de sobrevivientes atlantes hacia la Cordillera de los Andes.

Como fuere, la existencia de gigantes antiguos no nos debe sorprender, por
cuanto cronistas de diferentes épocas hacen amplia referencia a ellos. En
todas las culturas, encontramos claras alusiones a seres de gran estatura.
Por ejemplo, en la India se habla de los Dânavas y los Daityas; en Ceilán de
los Râksharas; en Grecia hallamos a los legendarios Titanes; Caldea, por su
parte, mantiene en su memoria la existencia de los Izdubars (Nimrod); los
judíos los Emins de la tierra de Moab. Y así podríamos continuar ya que la
lista es larga. Además, por si el lector aún tiene dudas, existen fósiles de
los gigantes, los mismos que alcanzan una estatura de 3.75 a 4.00 metros. No
hay que olvidar que los antropólogos han acuñado el término de "gigante
pithecus" y "megantropo" para identificar a grupos humanoides de gran
estatura, que vivieron hace millones de años en lugares tan diferentes como
China, Java y Transwaal. ¿Todos se extinguieron? ¿Cuál fue el origen del
gigantismo?

Las leyendas incas mencionan a estos gigantes una y otra vez. En el Perú
antiguo, por citar un evento, se afirma que en tiempos del incanato hubo una
llegada masiva de gigantes en las costas de Lambayeque (!). ¿Quiénes eran?
¿De dónde venían? ¿Tenían relación con la Atlántida y sus supuestos
supervivientes?

Extraordinaria fotografía del célebre artista cusqueño Martín Chambi, en
donde aparece el llamado "gigante de Paruro", descendiente de los antiguos,
al lado de un actual mestizo peruano. (1917).

Una teoría arriesgada para muchos - pero posible- sostiene que el gigantismo
se debe a la hibridación con seres extraterrestres de gran estatura; así se
habría transmitido el código genético necesario para una posterior mutación.
Si fuese así, ello tampoco nos debería sorprender. En la Biblia, así como en
otros textos sagrados, existen diversos relatos de la unión de "los dioses"
o "seres angélicos" con las hijas de los mortales. Y de estas uniones
nacieron gigantes...

En Tiahuanaco, a decir del estudioso Guillermo Lange Loma, en su documentada
obra "El Mensaje Secreto de los Símbolos de Tiahuanaco y del Lago Titikaka",
los gigantes eran conocidos bajo el nombre de "Antilis" y "Chullpas",
sobrevivientes de un mundo perdido, estableciendo en el altiplano, hace
miles de años, una sociedad avanzada que fue la madre del Imperio Inca. No
hay que olvidar que para Arthur Posnansky, padre de la arqueología
boliviana, Tiahuanaco tiene entre 10.000 y 15.000 años de antigüedad. Y
recientemente, gracias al investigador británico Graham Hancock, se ha
demostrado que esta fecha no es imposible - basándose en la alineación del
templo tiahuanacota de Kalasasaya con la posición de ciertas estrellas bajo
la ley del ciclo precesional- .

¿Fueron aquellos gigantes o "antilis" construyeron esta ciudad de piedra y
sus túneles en esos tiempos remotos?

*Seres poderosos que dejaron su huella *

Según un Quipu -sistema de nudos para transmisión de información en tiempos
de los incas- descifrado por Yutu Inga, los Servidores Invisibles de *
Wiracocha*, el Dios supremo andino, fueron los *Huamincas *, que eran
descritos como "ángeles bellos o resplandecientes"<WBR>.

Las leyendas andinas atesoran abundantes y extrañas referencias a esos seres
poderosos que habrían morado en Tiahuanaco. Aquellos titanes dominaban los
elementos, hacían llover fuego, partían la tierra formando quebradas o
levantaban cerros. Les nacían alas, y al final, después de prodigar sus
profecías se convertían en huacas o númenes **protectores. No dudo en que
los monolitos de Tiahuanaco encierran los principios de todas las ciencias y
artes. Esconden un mensaje.

Yendo más al fondo, vemos que similitudes lingüísticas en el mundo nos
permiten deducir que la raíz aymará "Ti" del nombre Tiahuanaco o Tiwanaku
evoca a la divinidad misma, como el *Tien* chino, el *Theos* griego o el *
Teotl* nahuált del México antiguo. Es atrayente conocer el posible
significado etimológico de la palabra Tiahuanaco: *"tio"*, en aymará,
quiere decir *"dios"*; *"ti-huan"* significa *"de dios"*, y *"aka"*,
significa *"esto"*. Entonces Tiahuanaco se traduciría como "*esto es de dios
*"*.*

Ese contexto mágico-espiritual se percibe cuando se contempla el Inti Punku.
Es la pieza lítica que llama la atención a todo aquél que visita Tiahuanaco:
la Puerta del Sol. Este bloque de andesita, hecho en una sola piueza de 10
toneladas, contiene un olvidado lenguaje ideográfico que nadie ha sabido
interpretar correctamente. El propio cronista español Cieza de León queda
extasiado ante su portento.

Los indios dicen que la grieta que muestra la Puerta del Sol fue hecha por
un "rayo" que del cielo cayó a Tiahuanaco (?). Existen muchos hechos
extraños en torno a este enclave andino y la súbita desaparición de sus
habitantes.
Ricardo González en la Puerta del Sol

A estas alturas, muchos se preguntarán cuál es la conexión de los túneles
antiguos con estas ruinas y sus olvidados habitantes.

Veámoslo a continuación.

*Un tunel a Cusco *

Volviendo al relato de Katari, uno de los últimos "archivadores" de
información inca a través del sistema de quipus, hallamos una posible
explicación al destino de Tiahuanaco.

Huyustus -según la leyenda que nos transmite Katari- era el "Señor
Poderoso" de la meseta del Collao, el altiplano del Lago Titicaca. Aquel
personaje procedente de tierras lejanas estableció un sistema de
fortificaciones colosales, conocidas con el nombre de *pukaras*, que
coronaban de baluartes inexpugnables los picos de la cordillera. Antes de
morir -concluye el relato contenido en el quipu inca- Huyustus dividió su
reino "entre sus cuatro hijos".

Inevitable pensar ahora en el mito de los cuatro "hermanos ayar".

Es revelador este relato por cuanto uno de los hermanos, llamado "*Ayar
Manco*", fue precisamente el fundador del Imperio Inca al salir airoso de
una caverna en el cerro Tamputoco, en el Cusco. Salió literalmente del Mundo
Subterráneo. Eran los "hijos de Huyustus", o para ser más precisos, sus
descendientes.

Ya en 1845, el Conde de Castelnau, que dirigió una expedición científica
bajo los auspicios del gobierno francés, al explorar Tiahuanaco concluyó
también que Manco Cápac o Ayar Manco *descendía * de uno de los grandes
reyes de Tiahuanaco llamado Huyustus.

Tiahuanaco fue atacada por antiguas tribus que se empezaron a diseminar por
todo el altiplano del Collao, poniendo en peligro no sólo a los Sacerdotes
Científicos de la otrora Ciudad Eterna, sino los tesoros que protegían.
Entre ellos, y el más importante, un disco que pareciera de oro -en verdad
está hecho de una extraña aleación de metales- de unos tres metros de
diámetro, que había sido una heredad de los Fundadores de Shambhala.

Como ya adelantábamos en "*Los Maestros del Paititi*", Manco Cápac o Ayar
Manco habría escapado de este ataque -luego de ocultar el disco en una
galería subterránea- a través de un túnel que, desde la hoy llamada Isla del
Sol, le llevaría al Cusco, para fundar allí el Imperio Inca. Esta historia
está sostenida por diversas observaciones de los cronistas de la conquista.
Por ejemplo, el padre Bernabé Cobo, cuenta en *Historias del Nuevo
Mundo*(1653) que un tal Juan de Vargas halló entre las ruinas de
Tiahuanaco los
restos de un gigante, como si hubiese sido ultimado por un ataque. En
relación a los "atajos intraterrestres"<WBR>, diversos cronistas mencionaron a
boca de jarro la existencia de un túnel subterráneo de más de 400 kilómetros
que une el Titicaca con Cusco. El mismísimo Garcilazo de la Vega, tan
mesurado en sus escritos, insiste en la importancia de estas *chinkanas* o
laberintos, como vemos, muy anteriores a los incas. El cronista español
Cristobal de Molina, ya en 1638, se une también a nuestro pensamiento al
afirmar que: "*Manco Cápac pudo haber seguido esta galería subterránea desde
la isla en el Titicaca hasta Cusco *".

Hemos visitado en repetidas ocasiones Tiahuanaco, la Isla del Sol y las
diferentes esquinas secretas del Cusco. En todos estos enclaves comprobamos
la existencia de antiguos ingresos a túneles, aunque, penosamente, la
mayoría de ellos se encuentran tapados desde la época feudal boliviana y,
por parte del Perú, en el martirio virreinal que asoló Cusco y luego la
excesiva prudencia militar que procuraba " *que no se perdieran más
exploradores en su interior*".

Incluso, hemos estado en las auténticas cuevas de donde habría salido el
mismísimo Manco Cápac, que al ser exploradas con calma el aspirante
comprobará que se ensanchan lo suficiente como para permitir a una persona
caminar de pie sin molestia alguna...

Siguiendo los indicios de aquel Gran Túnel que une el Titicaca con Cusco,
llegamos inevitablemente a los centros sagrados más importantes del "Ombligo
del Mundo" inca, descubriendo su contundente vinculación con el Reino
Subterráneo o *Uku Pacha*. Y es que, así como los mayas fueron los más
diestros hombres en la comprensión del Tiempo, los incas constituyen, sin
duda, la civilización de antiguo que más contacto tenía con los túneles
sagrados de América...

*La arcana sabiduria andina

*Los incas separaban en "tres mundos" la estructura del Universo: *Uku Pacha
* o "Mundo de Abajo"; *Kay Pacha* o "Mundo de Aquí"; y *Hanan Pacha* o
"Mundo de Arriba". Aunque hay diversas interpretaciones filosóficas sobre
este particular, analizando estos antiguos conceptos andinos sin
apasionamiento alguno, vemos que es una sencilla y clara descripción del
Mundo Subterráneo, el Mundo de Superficie, y el Mundo de los Cielos.

Los incas pensaban que las chinkanas o túneles del "Gran Laberinto" -que
realmente existen- conducían al Uku Pacha, donde vivían sus "ancestros",
seres poderosos que les revelaron, entre otras cosas, el arte de construir
ciclópeas paredes de roca en las cumbres de los Andes.

Pero estos seres de gran sabiduría, que se mencionan insistentemente en las
leyendas andinas, ¿qué tan antiguos son? ¿Son acaso, una referencia a los
sacerdotes perdidos de Tiahuanaco, algunos de ellos establecidos en una
secreta red subterránea? ¿Se trata de aquella civilización prehistórica,
desconocida por nosotros

El cronista Huamán Poma Ayala, descendiente de una casta noble inca, en sus
escritos afirmaba que los primeros incas "legítimos" fueron los *Apo Cápac*,
muy anteriores a Manco Cápac, el "Adán de los Andes", que a decir del
cronista fue sólo "el primer Jefe de la Segunda Dinastía".

*Las Chinkanas sagradas *

Se cuentan por doquier las historias de exploradores "desaparecidos" en el
mundo intraterrestre del Cusco. Ya en 1624, Francisco Rueda, Juan Hinojosa y
un tercer hombre llamado "Orué", entraron en la misteriosa chinkana que se
halla próxima a Sacsayhuamán, sin imaginarse que nunca más regresarían a la
superficie. Más tarde, en 1814, el cronista mestizo Mateo García Pumakawa,
le reveló al Coronel Domingo Luis Astete la existencia de esa antigua red de
túneles que involucra "todo el Cusco".

EEstos laberintos subterráneos - que sospechosamente terminan
interrumpidos por grandes rocas, como si éstas hubiesen sido colocadas para
ocultar alguna entrada secreta - como vimos, son anteriores al
establecimiento del Imperio Inca. Recordemos, por ejemplo, que cuando
llegaron los conquistadores al Perú, consultaron a los indígenas por quiénes
habían construido Sacsayhuamán y los túneles adyacentes. Los relatos
sostienen que los lugareños se limitaron a responder que estas moles de
piedra y los túneles "siempre habían estado allí", y que los más ancianos de
la región las atribuyen a una raza desconocida que precedió a los incas: los
Ñaupa Machu (Los muy antiguos, los de edad vieja).

Como fuere, la chinkana más significativa del Cusco la constituye el túnel
subterráneo de 2 kilómetros que une Sacsayhuaman con el Qoricancha o "Templo
del Sol". Aunque siempre se relegó su existencia a los "cuentos de los
indios", recientemente el arqueólogo español *Anselm Pi Rambla* demostró que
el legendario camino intraterrestre existe, afirmando inclusive que este
descubrimiento "puede cambiar la óptica de la historia antigua del Perú".
Por si fuera poco, el investigador sostuvo que este camino subterráneo
formaría parte de un conjunto de galerías, cámaras, fuentes y hasta antiguos
mausoleos que se hallan bajo el mismísimo suelo de la ciudad del Cusco...

De acuerdo a las imágenes que obtuvieron a través de la medición con radar
-como parte del *Proyecto Wiracocha*, iniciado en agosto de 2000-
comprobaron que la chinkana de Sacsayhuamán se comunica "en línea recta" con
el Templo del Sol, con el Convento de Santa Catalina, con la Catedral o
templo del Inca Wiracocha, con el palacio de Huáscar, con el templo de Manco
Cápac y con el Huamanmarca. Además, es importante tener en cuenta que todos
estos edificios conectados por la citada chinkana se hallan en perfecta
alineación astronómica con el Sol, la Luna y algunas constelaciones.

Esta chinkana que une Sacsayhuamán con el Qoricancha guarda para nosotros un
interés medular, por cuanto fue a través de este camino, que el príncipe
Choque Auqui -el último y secreto inca- huyó silenciosamente del Cusco para
dirigirse al Antisuyo, región selvática del oriente peruano en donde yace la
insondable Paititi o también llamada "El Dorado".

*El enigma de la zona X *

Es muy posible que la Zona X -quizá el lugar más emblemático del Cusco en
relación al "mundo de abajo"- sea una de las entradas mágicas a aquel reino
secreto que se oculta bajo nuestros pies. Curiosamente, se encuentra muy
cerca de "La Colina de los Halcones", el enclave andino donde se yergue
Sacsayhuamán o mejor dicho "El Templo del Rayo", mal llamado fortaleza
porque se utilizó como punto estratégico de defensa ante la arremetida de
los conquistadores.

Desde aquel paisaje que ofrece el conjunto de cuevas de la Zona X, el
aspirante podrá contemplar corpulentas montañas, que parecen cóndores de
piedra con las alas abiertas, como gigantescos guardianes que simulan
dormir, pero cuyo ojo vigilante, se mantiene atento y acucioso sobre la
"ciudad puma".

La denominación "X" se debe a que desde gran altura el conjunto de cavernas
dibuja esta letra, como si el lugar hubiese sido marcado o concebido desde
los cielos del Cusco. Además, es muy extraño encontrar esculturas de piedra
que se asemejan notablemente con las halladas en Hayumarca (Puno) y
Marcahuasi. Este sector inexplorado, que refuerza el planteamiento del
nombre, poco a poco se va convirtiendo en un atractivo turístico, más por la
fama de fenómenos extraños que por un interés histórico o arqueológico. Las
"desapariciones" de visitantes en estas chinkanas que, de pronto, se ven
interrumpidas por alguna gran roca, se han reportado en más de una ocasión.
Y es que el recinto pétreo de la Zona X insinúa con cierto encanto las
diversas entradas y pasillos que llevan al mundo intraterrestre, aunque no
siempre a través de accesos físicos, sino también interdimensionales.

Por esta razón los chamanes del Cusco utilizan hongos y bebidas alucinógenas
para generar estados de "desdoblamiento" que les permitan ingresar a ese
mundo interno y recibir profundas enseñanzas de los Hombres-Cóndor y
Hombres-Amaru (serpiente en quechua), que no es más que una denominación
andina para los Maestros del "Cielo" y del Mundo Subterráneo. Luego de haber
hablado con un sinnúmero de Pacos o Sacerdotes Andinos, de manera particular
con los ancianos del Reino Q'ero -los descendientes auténticos de los incas-
a más de 4.500 metros de altura, no guardamos la menor duda que ellos
conocen el "secreto".

*Machu Picchu: Una ciudad ¿Inca? *

Dada a conocer por el explorador norteamericano Hiram Bingham en 1911, Machu
Picchu -la "Anciana Montaña" en quechua- se ha convertido en uno de los
enclaves de misterio más renombrados de toda América del Sur.

A 3.800 metros de altura, nos encontramos ante una obra soberbia que
muestra una compleja disposición de templos, palacios y observatorios al
filo de los abismos del Ande. Nadie ha podido explicar satisfactoriamente
cómo los incas trasladaron los pesados bloques de piedra a estos riscos
desde canteras alejadas - se dice que se utilizó granito del río Urubamba,
situado a más quinientos kilómetros por debajo de la ciudadela - . Valga la
aclaración, no creemos que haya sido levantada por visitantes cósmicos, pero
sí con la técnica de un conocimiento perdido. En todo caso, lo más
intrigante no es cómo se construyó Machu Picchu, sino por qué eligieron
levantarla allí...

Machu Picchu

En su momento, el profesor de Astronomía de la Universidad de Postdam, Rolf
Muller, haciendo mediciones con el gnomon solar de los incas o Intihuata del
Machu Picchu, llegó a la conclusión de que el trazado original del
emplazamiento correspondía a determinados alineamientos celestes que se
habían producido hace 6.000 años, muy lejos de la cifra conservadora que
manejan los arqueólogos ortodoxos para Machu Picchu (supuestamente edificada
en el Siglo XV). Ahora bien, si Muller, como tantos otros científicos, tiene
razón en sus cálculos, definitivamente el descubrimiento de Hiram Bingham *no
es inca*. Es más, el propio descubridor, incluso, ni siquiera estaba
convencido de su manufactura incaica. Llegó a sostener abiertamente que la
misteriosa ciudad de piedra fue abandonada por una cultura antigua llamada *
Pirwa*, y que posteriormente a ello, fue ocupada por el Imperio del Sol.
Para pensar un poco más, para el Dr. Gabriel Cosío, profuso investigador del
incanato, la ciudad-templo fue establecida en el paleolítico quechua,
reinando con Tiahuanaco (!).

Su ubicación estratégica en medio de picos pronunciados, y asentada según
estudios geológicos sobre una base de cuarzo -hecho que otorga cierta
conductividad de energías cósmicas a la ciudadela- convierten a Machu Picchu
en un templo sagrado cuya conexión con el Mundo Subterráneo, es también
importante.

Actualmente, en silencio y sin alertar a los turistas, se vienen
desarrollando diversas exploraciones en Machu Picchu a manos de espeleólogos
profesionales.

Una de las entradas al mundo interno yace en la Montaña del Huayna Picchu,
que se yergue como un protector gigantesco sobre la ciudadela.

Quien decida llegar a ella, deberá ascender el camino que serpentea el
macizo para tomar un desvío a la izquierda, un camino que desciende
lentamente, para enterrarse en breve en plena ceja de selva. Al cabo de unas
horas, se llegará al Templo de la Luna, en cuyas inmediaciones se encuentran
los accesos secretos al Uku Pacha.

En verdad, son muchos los accesos a ese mundo mágico en esta región
cusqueña. Las montañas de Ollantaytambo, el Nevado Ausangate y los túneles
secretos de Chincheros son sólo algunos de los otros puntos que se pueden
investigar, obedeciendo siempre las señales sagradas que los antiguos
supieron dejar marcadas.

Los incas, como los mayas, también tenían profecías, y una de ellas menciona
el ciclo del *Pachacuti* o los "500 años de Purificación"<WBR>, en donde el "Inca
Rey" de Paititi volvería del Uku Pacha al Kay Pacha o "mundo de
afuera","mundo de superficie", para restituir la cabeza que fue cercenada en
la conquista. El retorno de la luz. El arribo de un Tiempo Nuevo.

Los túneles existen. Y no sólo en Bolivia y Perú, sino en diferentes
enclaves del mundo. Algunos de ellos son tan antiguos como la humanidad
misma.

Quienes los diseñaron y construyeron, han depositado allí su más preciado
tesoro: el conocimiento. Una gravitante revelación que asistiría a la
humanidad cuando asuma su papel y misión en el Universo. ¿Estamos
preparados?

Entretanto, los Guardianes del Uku Pacha, la Hermandad Blanca de los Retiros
Interiores, seguirá aguardando al sincero buscador de la verdad, en espera
de ese momento...

*Este artículo es una adaptación del libro "Uku Pacha, el mundo subterráneo
de la Hermandad Blanca", de Ricardo González. (c) 2003 *

 
 
 
 
 
 
 
 

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