domingo, 17 de septiembre de 2006
La Misión en la Vida
sábado, 16 de septiembre de 2006
9 Sencillos pasos para Meditar
Para lograr habilidad en cualquier disciplina hay que practicarla con regularidad. La Meditación no es una excepción a esta regla. Lo ideal es practicarla dos veces al día por un período de tiempo determinado y, si es posible, en el mismo lugar y a los mismos horarios.
2. Lugar:
Lo ideal es practicarla en un lugar específico en nuestro hogar. Es conveniente arreglar un rincón para meditar, tanto mejor si es en un cuarto separado, sino, un rincón de un cuarto también está bien. Debemos tratar de que este rincón sea lo más agradable posible, podemos decorarlo con objetos que nos inspiren recogimiento, pero sin exagerar con su cantidad. Podemos sentarnos a meditar en un almohadón o en una silla cómoda, si estamos acostumbrados podemos sentarnos en el suelo sobre una alfombra. Pero lo más importante no es dónde nos sentemos sino que nos sintamos cómodos. La posición de la espalda debe ser recta. Podemos traer flores, prender una vela, inspirarnos con el aroma de un incienso, escuchar una musica suave, aunque nada de esto es imprescindible para una buena meditacion.
3. Cuándo sentarnos a meditar?
El mejor momento para meditar es la madrugada, cuando el resto de las personas duerme, así evitamos ser molestados.Esto puede ser antes de las 7 de la mañana, dependiendo de las costumbres de la casa. También puede elegirse la hora del crepúsculo, también algunos les sea mas conveniente meditar en la noche, antes de irse a dormir. Lo más importante es realizarlo siempre a las mismas horas, y si no estamos en casa podemos meditar y recrear la sensación de estar meditando en nuestro rincón. Generalmente suelo escoger 2 momentos: al despertarme, y al acostarme. Son momentos del dia los cuales por 20 minutos descanso mi mente, descanso mi ser fisico y me quedo en quietud unificando mi ser con todo lo que es.
4. Duración:
Al comienzo bastarán unos 10 ó 15 minutos, siempre que se logre una buena concentración. Si no es así nos conviene hacerlo por un tiempo más corto, y con la práctica ir alargándolo paulatinamente. Una vez que la sensación de paz y deleite se han alcanzado, la práctica puede ser alargada. 20 minutos es un espacio ideal pero sigue a tu corazon quien te dara la pauta.
5. Postura:
a) La posición será tal que nos permita sostenerla en forma relajada.
b) La espalda deberá estar derecha, si nos cuesta lograrlo podemos apoyarnos en el respaldo de la silla o en una pared, si estamos sentados en el suelo. Con la práctica aspiraremos a sentarnos con la espalda derecha sin ningún apoyo
c) Las manos deberán acomodarse en el regazo, el dorso de la mano derecha dentro de la palma de la mano izquierda y los pulgares tocándose levemente.
d) La vestimenta deberá ser cómoda y apropiada a la temperatura de la habitación.
6. Preparacion:
Antes de sentarnos a meditar debemos preparar todo lo necesario, todo debe estar en su lugar y la llama encendida. Siempre teniendo en cuenta la seguridad. La llama deberá estar a la altura de los ojos y a una distancia prudencial, un metro más o menos de nosotros bastará. Se utiliza una llama por que es el símbolo universal de la luz, y la luz es amor, la esencia de nuestro SER. Debemos recordar que nuestra esencia es el amor, la meta de nuestra meditación es recordar esa verdad.
7. Tecnicas:
Cerramos los ojos, con la llama firmemente grabada en nuestra mente, la llevamos lentamente en nuestra imaginación hacia el interior de nuestra cabeza, pasando por el entrecejo. La hacemos bajar iluminando el interior de nuestros ojos y purificándolos, luego hacia el interior de nuestra nariz, nuestros oídos, luego hacia nuestra boca, siempre iluminando nuestros órganos y purificándolos, sanándolos. Luego hacia nuestra garganta, bajando lentamente por los pulmones hacia el corazon, allí descansará la llama e iluminará nuestro corazón. Después dividiremos la llama en dos y la dirigiremos hacia nuestras manos, iluminando y purificando. Luego la hacemos regresar y dirigirse hacia nuestras piernas y pies.
Luego dirigiremos nuevamente la llama hacia el corazón, con cada respiración sentiremos y "veremos" que la luz se intensifica, en este nivel de concentración comenzamos a tratar de relajar más aún nuestra mente, y tratar de no pensar en nada, lograr aquietar nuestros pensamientos. No debemos luchar contra los pensamientos que aparezcan, sino observarlos calladamente y dejarlos ir.
Con la práctica continua lograremos llegar al "estado meditativo", que es el estado en que la mente está muy quieta, sin pensamientos, y logramos tener un sentimiento de profunda paz interior y amor, una conciencia acrecentada. Este estado de felicidad es el objetivo de la meditación. Aunque por supuesto la meditación practicada en forma continua tiene además muchas ventajas prácticas, por ejemplo: baja los niveles de tensión, incrementa la capacidad de concentración, lograr un estado de serenidad también durante el tiempo que no estamos meditando, es decir en nuestro diario quehacer ademas que la meditacion es tambien sanacion. Todo nuestro cuerpo fisico se armoniza, se unifica, se centra hacia un estado de salud perfecto.
8. Mantra:
Hay personas que meditan cantando un mantra repetidas veces, siempre en múltiplos de tres. Tambien podemos elegir una palabra que nos inspire devoción, o simplemente concentrarnos en el ritmo de nuestra respiración.
9. Concentracion
Podemos mirar la llama fijamente. Esto nos puede llevar unos pocos minutos, dependiendo de nuestra habilidad de concentrarnos. El objetivo es grabarnos la imagen de la llama en nuestra mente, preferiblemente a la altura del entrecejo (el tercer ojo). Si no logramos grabar esta imágen podemos imaginarla. Si ves que pensamientos llegan, dejalos pasar y regresa a la llama. SI ves que otro pensamiento se hace presente, dejalo ir y regresa a la llama, a medida que mas practiques, mas lograras llegar al estado puro del silencio.
Un abrazo fraternal en la luz del amor
Miccael Sais
miércoles, 13 de septiembre de 2006
Guía práctica para la Meditación
La meditación es el acto de medir la armonía en el silencio, la belleza que guarda el ser humano; en ese estado armonioso está la Paz y en la Paz se puede captar todo.
Por medio de la meditación nos alimentamos y regeneramos, sin necesidad de aditamentos especiales, se dice que el 95% de las enfermedades son psicosomáticas y se generan a partir de desequilibrios emocionales.
Al meditar despertamos nuestra conciencia, nuestro espíritu, nuestra esencia; activamos el bien y lo positivo.
Existen diversas técnicas de meditación, en este espacio te sugerimos un método que hace hincapié en la libertad que se debe tener al meditar, libertad de sentir, libertad de dejar fluir la energía, por lo tanto, no se trata de esclavizarnos a una u otra posición, al contrario si buscamos la libertad no debemos depender de rituales, ni de apoyos extras.
¿En dónde meditar?
Puedes elegir cualquier lugar de tu preferencia ya sea un ambiente natural, o sitios cerrados.
Si eliges el ambiente natural puede ser en un parque, en la playa, frente a una puesta de sol, de día para absorber la energía del sol, o de noche para impregnarte de la magia de la luna.
Si te es más fácil el acceso en sitios cerrados por ejemplo en tu casa, entonces puedes ambientar el sitio con velas, música, incienso, etc.
Cabe mencionar que los agentes externos como la música y las velas, nos brindan una mejor disposición mental sobre todo cuando apenas nos estamos iniciando, pero no son necesarios ni determinantes. La energía la recibimos por estados dimensionales y no tiene nada que ver con apoyo extra.
En cualquier lugar que tu elijas, ten presente que lo más importante es cerrar tus puertas al mundo externo, siempre busca el SILENCIO, que nada interrumpa tu meditación. Aléjate de ruidos tales como el teléfono, timbres, aviones, etc.
Existe una amplia gama de posturas dependiendo de las diferentes corrientes o religiones, a este respecto te diré que lo único importante de una postura es que te sea cómoda, que nuestro cuerpo esté relajado, es decir, que nuestra meditación no se vea interrumpida por incomodidades de la misma posición.
Puedes meditar acostado, sentado en una silla o directamente en el suelo, con cojines, en posición de flor de loto, (si te es difícil esta posición, puedes sustituirla cruzando las piernas de manera sencilla).
Algunos tips
La meditación es un ejercicio que necesita de constancia; a continuación hacemos una lista de algunos puntos que debemos seguir:
Lo único que importa para meditar es que cierres tus puertas externas, que busques el silencio.
Abre el corazón y no pienses en nada, trata de ver a través de él. Deja que tu energía fluya, deja que las imágenes, los sonidos y las sensaciones vengan a tu encuentro. Entra en tu propio mundo interior y permite que la luz te acompañe y se haga en ti.
Practica la meditación diariamente a la misma hora, esto con el fin de ir creando un ímpetu de energía.
Al principio, y con el fin de que te familiarices con el procedimiento puedes grabar en un casete, con tu voz, el ejercicio básico de meditación, y las visualizaciones, después es preferible que estudies los ejercicios antes de hacerlos.
La meditación tiene que ser libre, no dirigida. Las meditaciones son procesos por los cuales el hombre puede llegar a sí mismo en libertad, sin necesidad que alguien fuerce su voluntad. Las meditaciones dirigidas no dejan fluir ese espíritu que quiere salir a la vida, solamente surge el que lo dirige y todo aquel que escucha no puede hacer nada porque está esclavizado en su vibración mental.
Ejercicio básico
El siguiente ejercicio es propuesto por Sananda; en este ejercicio se resume la manera más práctica y eficiente de conseguir una respiración profunda, la relajación de nuestro cuerpo y la concentración de la mente en la meditación.
Busca la postura que te sea más cómoda y haz 7 respiraciones profundas, abriendo con cada respiración un centro de energía (chakras). Estos centros están (comenzando de abajo hacia arriba)
1.- Entre las piernas
2.- A la altura del ombligo
3.- Sobre el plexo solar
4.- A la altura del corazón
5.- En la garganta
6.- El centro de la frente
7.-Sobre la cabeza como una corona
Realiza otras 7 respiraciones profundas, pero más suaves, imaginando que al expirar, el aire sale por encima de la cabeza...
Pide a tu Yo Superior, a tu Cristo Interno, a la Divina presencia, que se haga cargo de la meditación...
Visualiza un espiral de luz blanca y envuélvete en ella de los pies a la cabeza. Ese espiral comienza a girar hacia arriba, déjate llevar...
Fija tu atención en los latidos del corazón, poco a poco ve sintiendo los latidos en tus brazos, en tus manos... así hasta que sientas que tu cuerpo es un solo latido...
Entrégate a la situación, deja que la energía fluya... deja que las imágenes, los sonidos y las sensaciones vengan a tu encuentro. Entra en tu propio mundo interior y deja que la Luz te acompañe y se haga contigo...
Este es el momento de pedir, de buscar soluciones a algún problema, en fin, recuerda que la petición de ayuda tiene que ser del plano de la necesidad correspondiente; si tú no tomas la llave y vas hacia la puerta que abre este conocimiento, éste no se te puede dar. "Pedid y se os dará, buscad y hallareis, llamad y se os abrirá". Ten siempre esto presente.
Cuando hayas finalizado con tu meditación, incorpórate poco a poco.
Meditación Vipassana
Vipassana es la técnica más antigua de meditación budista de la India, donde se enseña y practica hace más de 2.500 años. Descubierta, utilizada y difundida por Gautama Buda, enseña el difícil arte de vivir.
Poco a poco, como muchas técnicas indias de autoayuda, se ha difundido por el mundo bajo la modalidad de un retiro espiritual profundo, de 10 días, en el cual la persona se mantiene alejada del entorno exterior y en completo silencio, volcada hacia sí misma y conectada con la escencia más profunda de su ser. Aunque la técnica es exigente, se la considera un viaje de autoconocimiento y autosanación de cuerpo, mente y espíritu, mediante la observación y asimilación del propio “yo”.
De la misma manera que los ejercicios físicos mejoran la salud del cuerpo, Vipassana es un ejercicio para desarrollar una mente saludable, equilibrada, llena de amor y compasión.
Vipassana significa literalmente “ver las cosas tal como son en realidad”, y es una de las técnicas más antiguas de meditación de la India. Fue descubierta por Gautama el Buda hace mas de 2.500 años, y enseñada por él como un remedio universal para males universales, es decir, para aprender el arte de vivir.
De los cientos de métodos de meditación que existen, Vipassana tiene un status único porque es la meditación a través de la cual Gautama el Buda se Iluminó. La misma palabra, Vipassana, en pali, la lengua en la cual Gautama el Buda habló, significa “mirar”, y en sentido metafórico, “ver”, “observar”.
La meditación Vipassana trabaja directamente con la mente. Mediante un proceso disciplinado y dinámico, cultiva cualidades como la amistad, la amabilidad, la compasión, la alegría, la ecuanimidad, teniendo con ello la oportunidad de erradicar lo opuesto, las cualidades insanas, tales como el odio, la avaricia, la ofuscación, etc...
La meditación dura 10 días, y durante este tiempo el estudiante vive la vida de un monje, acatando las normas del curso practicando diversas abstinencias y por otro, subsistiendo de la caridad y siendo alojado, servido y alimentado gracias a la buena voluntad de otros estudiantes antiguos, que deseosos de compartir los beneficios de esta técnica con otros, han donado dinero, tiempo y esfuerzo para que nuevos cursos sean posibles.
Temporalmente convertido en monje o monja, el estudiante de Vipassana observa rigurosamente sila (conducta ética), la práctica samadhi (concentración de la mente), y adquiere paña (sabiduría).
Como todas las técnicas de meditación, Vipassana utiliza como herramienta la atención o conciencia pura, y requiere concentración y esfuerzo, perseverancia y determinación, todo ello dirigido a alcanzar una transformación ideal de la consciencia con perspectivas de libertad en el pensar y en el actuar, para adentrarse en el sendero del Nirvana, que según Buda, es el cese total del sufrimiento.
Con la meta de lograr una verdadera reestructuración interna de la mente y del cuerpo, los efectos más tangibles de esta práctica son una mejora en la calidad de vida y las relaciones personales, una armonía que solamente se consigue cuando se es capaz de reconocer los estados de angustia, de enojo, soledad, depresión, o tristeza. Vipassana permite canalizar estos estados adecuadamente, y transformarlos en la medida en que se desarrolla la percepción la consciencia. El meditador aprende a ver lo que está haciendo, cuándo y cómo lo hace, y se esfuerza hasta el final de este camino para lograr una salud mental perfecta y un amor puro hacia todo lo que vive.
En su forma más pura, esta técnica tiene por objetivos la total erradicación de las impurezas mentales, como odios, dudas y temores, y la resultante felicidad suprema de la completa liberación del ser, así como la curación de las enfermedades y, sobre todo, del sufrimiento humano.
El fin último de Vipassana es ser un sendero de autotransformación mediante de la autobservación. Se concentra en la profunda interconexión entre mente y cuerpo en cada persona, la cual puede ser experimentada de manera directa por medio la atención disciplinada dirigida a las sensaciones físicas que forman la vida del cuerpo, y que continuamente se interconectan con la vida de la mente y la condicionan. Es este viaje de autoexploración a las raíces comunes de cuerpo y mente, basado en la observación, lo que disuelve la impureza mental, produciendo una mente equilibrada, llena de amor y compasión . mediante la experiencia directa de nuestras sensaciones, sentimientos, pensamientos y juicios, que demuestran cómo uno crece o decrece, cómo uno produce sufrimiento o se libera de él. La vida se va caracterizando por una intensificación de la conciencia, por la ausencia de engaño, por el autocontrol y la paz.
Desde los tiempos de Buda, Vipassana ha sido trasmitida por una cadena ininterrumpida de maestros. Aunque es de ascendencia hindú, el maestro actual en esta cadena es S.N. Goenka, un millonario industrial birmano que aprendió la técnica de su maestro, Sayagyi U Ba Khin, un alto funcionario del gobierno de Birmania, (oficialmente conocida como Unión de Myanmar) ya fallecido. Aquejado de una incurable migraña, después de acudir a las mejores clínicas de todo el mundo, a Goenka se le recomendó probar una técnica de meditación que enseñaban algunos maestros birmanos.
Catorce años después, convertido en Maestro de Vipassana, viajó a India para enseñar esta técnica a sus padres y a un reducido grupo de amigos suyos, quienes a su vez quisieron que sus propios familiares recibieran la misma instrucción de Goenka. En 1969 comenzó la larga cadena que ha llevado a diseminar el Vipassana como pólvora por todo el territorio hindú, y que ya ha comenzado a expandirse prácticamente a todo el globo terrestre. Goenka ha enseñado a decenas de miles de personas de todas las razas y religiones, en más de 300 cursos tanto en Oriente como en Occidente. En 1982, comenzó a designar profesores asistentes, para que le ayudasen a atender la creciente demanda de los cursos de Vipassana en todo el orbe.
Buda, el maestro
La técnica que enseña S.N. Goenka representa una tradición que se remonta a Buda, que nunca enseñó una religión sectaria, sino el Dhamma - el camino de la liberación - que es universal. Siguiendo esa tradición, la enseñanza de Goenka está libre de sectarismo y por esa razón tiene un profundo atractivo para gente de cualquier procedencia, con o sin creencias religiosas y de todas las partes del mundo.
Tal como recomienda la primera inscripción del templo de Delfos, “Conócete a Tal como recomienda la primera inscripción del templo de Delfos, "Conócete a ti mismo", todo lo que hizo Gotama Siddartha el Buda fue observar con atención y ecuanimidad total la conciencia humana a través de su propia conciencia. Es decir, se observó a sí mismo hasta llegar a conocerse, y desarrolló un modelo del funcionamiento de la mente y enseñó un camino hacia el Nirvana, la liberación final conocida también como estado búdico, estado crísitico de conciencia o simplemente iluminación.
Dicho modelo de la mente la ve como un proceso que se basa en la sucesión ininterrumpida de cuatro funciones principales:
1) consciencia (viñana): la parte receptora de la mente que se limita a registrar la ocurrencia de las cosas.
2) percepción (saña): la parte evaluadora que juzga el hecho ocurrido, clasificándolo y juzgándolo como positivo o negativo.
3) sensación (vedana): la parte que genera una sensación corporal agradable o desagradable de acuerdo al resultado de la evaluación del hecho.
4) reacción (sankhara): la parte que reacciona con aversión o apego en función de la sensación.
De acuerdo a la observación de Gautama, estas cuatro funciones mentales son todavía más breves que las efímeras kalapas que componen la realidad material, de tal suerte que nunca tenemos conciencia de lo que ocurre cada vez que los sentidos corporales entran en contacto con alguna cosa. Por ejemplo, si al oído llega el sonido producido por las palabras "¡Eres un inútil!", inmediatamente la conciencia registra el hecho, la percepción clasifica las palabras como algo negativo y experimentamos una sensación corporal desagradable que nos hace reaccionar produciendo un sankhara de aversión contra lo que estamos escuchando, pues deseamos que se detenga eso que nos desagrada; por el contrario, si escuchamos un halago que la percepción evalúe como algo positivo, experimentamos una sensación corporal agradable y generamos un sankhara de agrado deseando más de eso que nos ha producido placer.
La memoria de todos los sankaras que ha producido una mente se encuentra acumulada en el cuerpo y esta acumulación va generando reacciones cada vez más marcadas y automáticas, ya que sañña, la percepción, aprovecha el acervo de experiencias pasadas para evaluar y clasificar cualquier fenómeno nuevo.
Las reacciones pasadas se convierten en puntos de referencia con los que tratamos de comprender una experiencia nueva que juzgamos y clasificamos de acuerdo a nuestros sankharas pasados. Así es como las reacciones antiguas de codicia y aversión condicionan nuestra percepción del presente y nos vemos envueltos en un círculo vicioso, en lo que se conoce como la rueda del Samsara. De tal suerte que el karma, la verdadera causa del sufrimiento, es producto de la reacción condicionada de la mente.
Gautama el Buda dijo: "Cualquier sufrimiento que surja, tiene una reacción por causa. Si todas las reacciones cesan, entonces no hay más sufrimiento". Entre las herramientas que enseñó a sus contemporáneos para detener la reacción y alcanzar la liberación, se encuentra una sencilla y poderosa técnica para desarrollar la capacidad de contemplar las cosas tal como son. Esta técnica es la que se conoce como meditación Vipassana, que significa "visión cabal" y consiste en trabajar erosionando poco a poco las respuestas condicionadas hasta liberar totalmente a la mente del sufrimiento. Un camino racional y paciente.
Un curso Vipassana
Aunque la Vipassana fue desarrollada como técnica por el Buda, su práctica no queda limitada a los budistas y bajo ningún concepto hay nada parecido a una conversión. La técnica funciona sobre la sencilla base de que todos los seres humanos comparten los mismos problemas; y que una técnica que pueda erradicar esos problemas tendrá una aplicación universal. Los beneficios producidos por la meditación Vipassana han sido experimentados por personas con muy diversas creencias religiosas sin que hayan tenido ningún conflicto con la fe que procesan.
Para recibir la instrucción del Vipassana con toda la fuerza de su pureza, es necesario tomar un curso intensivo de 10 días a cargo de Goenka o alguno de sus Maestros o Maestros Asistentes. Bajo la guía se S.N. Goenka Se han establecido centros de meditación Vipassana en la India, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelandia, Francia, el Reino Unido, Sri Lanka, Tailandia, Birmania, Nepal y otros países.
Prácticamente por todo el mundo hay centros donde la Meditación Vipassana se practica abierta a todo el que quiera participar para ver por sí mismos cómo funciona la técnica y medir sus resultados, y que enfatizan en preservar la técnica en su forma auténtica, original. No se la enseña de manera comercial, sino que se la ofrece gratuitamente sin que ninguna persona involucrada en su enseñanza reciba remuneración material alguna. No se cobra por los cursos, ni siquiera para cubrir el costo de la comida y el alojamiento, ya que todos los gastos son sufragados por las donaciones de personas que, habiendo completado un curso han experimentado los beneficios de la Vipassana y desean también dar a otros la oportunidad de beneficiarse de ella. Cada centro uno tiene un programa diferente, pero todos consideran un retiro de 10 días durante los cuales los participantes aprenden los fundamentos del método y practican suficientemente como para experimentar sus resultados.
La meditación Vipassana es una meditación de observación que enseña a estar, vivir y concentrarse en el momento presente, consciente de todo lo que se presenta y ocurre.
Al practicar Vipassana, la persona elige un objeto en donde enfocar su mente, que será el objeto primario de meditación.
Tradicionalmente, la respiración se utiliza como objeto; se mantiene la mente enfocada en la respiración y se realizan anotaciones mentales "adentro-afuera-adentro-afuera" junto con la respiración.
Durante las anotaciones de la respiración, cada vez que la mente se pierde o se distrae, se realizan anotaciones de esto también, como "pensando" u "oyendo" distracciones o emociones, y también anotaciones de las sensaciones en el cuerpo.
De esta forma, la persona observa todo lo que le está ocurriendo o lo que se le presenta a través de las seis puertas de los sentidos.
Sólo el momento presente es importante, y todo lo que ocurre en el momento presente a través de las seis puertas de los sentidos -ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y mente- debe ser notado, atendido, observado como objeto de meditación.
Al mantener la mente en el objeto de meditación se desarrolla la concentración o unificación de la mente, lo cual es necesario para que ocurra el conocimiento de penetración de la real naturaleza de la mente y del cuerpo.
Lo que primero necesita es concentración., y para tener concentración primero debe mantenerse la mente enfocada en un objeto por algún tiempo.
Al comienzo esto es muy difícil, aún por un periodo corto, porque la mente es muy difícil de manejar y difícil de controlar.
Por lo tanto, se ata la mente al objeto con observación o con atención completa; al comienzo la atención no es suficientemente intensa para ligar la mente a un objeto y tendrá muchas distracciones que interferirán su meditación, pero cuando las distracciones se presentan a través de los ojos, oídos, nariz sólo hay que hacer de ellas objetos de meditación, realizando también anotaciones.
En la meditación Vipassana radica en el hecho que todas las cosas son objetos de esta meditación; la contemplación del cuerpo, de las sensaciones, de la mente y los objetos mentales.
Todo es objeto de observación en esta practica.. La respiración es solamente el objeto "primario." Si no hay otro objeto para notar, simplemente continúe notando su respiración; y si hay otros objetos, simplemente nótelos.
Ya sea que mantenga su mente en la respiración o en otras distracciones, está meditando bien si es consciente de los objetos.
Para practicar Vipassana sólo hay que observar con atención y ecuanimidad las sensaciones en todo el cuerpo. Estas sensaciones se experimentan debido a la infinita variedad de combinaciones de las cualidades básicas de la materia -masa, cohesión, temperatura y movimiento- que presentan las partículas subatómicas llamadas kalapas.
Cuando se adquiere la capacidad de observar cualquier sensación sin reaccionar ante ella, la mente empieza automáticamente a penetrar más allá de la realidad aparente del dolor hasta alcanzar su naturaleza sutil que no consiste más que en vibraciones que surgen y desaparecen a cada instante.
Así es como se adquiere la conciencia de que todo tiene un tiempo de duración determinado pasado el cual se termina y surge algo nuevo. A esta única constante que es el cambio, se le llama anicha, impermanencia. Cuando finalmente se experimenta la realidad sutil, la conciencia del anicha permite vivenciar la inutilidad del apego y se alcanza la liberación del sufrimiento.
Entre las consecuencias secundarias de practicar esta técnica de meditación se encuentran la relajación mental y la eliminación de viejos sankharas acumulados. Al observar objetiva y desapasionadamente cualquier sensación corporal, mientras no haya ninguna reacción, no se crea ningún sankhara nuevo y cualquier sankhara viejo que se experimente en forma de sensación, desaparece.
Al momento siguiente otro sankhara del pasado surge en forma de sensación y si no hay reacción, éste también desaparece. De esta forma, mientras se observa con atención todo lo que ocurre manteniendo la ecuanimidad, se permite que las reacciones acumuladas alcancen una tras otra la superficie de la mente manifestándose como sensaciones que van siendo gradualmente erradicadas.
Como consecuencia secundaria de aprender a observar las sensaciones sin reaccionar ante ellas, la mente se reprograma a sí misma permitiéndose actuar con plena conciencia en lugar de reaccionar automáticamente frente a los acontecimientos.
Es por ello que todo el esfuerzo se basa en aprender a no reaccionar, a no producir un nuevo sankhara cuando aparece la sensación y comienza la sensación de agrado o desagrado.
Si hay conciencia en ese momento efímero y se detiene la reacción, uno se limita a observar la sensación, ésta no se intensifica hasta transformarse en deseo o aversión y no se convierte en una emoción intensa que termina por dominar a la mente conciente, sino que simplemente desaparece.
Aunque al principio esta conciencia se logra sólo por unos breves instantes, esos momentos son muy poderosos porque ponen en marcha un proceso inverso, el de la purificación. Y así poco a poco, con la práctica, los segundos se convierten en minutos y los minutos en horas hasta que finalmente queda erradicado el viejo hábito de reaccionar y la mente permanece siempre en paz.
Ésta es una forma efectiva en que puede detenerse el sufrimiento, según lo comprobó Gautama el Buda.
Se comienza observando la respiración natural para concentrar la mente y luego con la conciencia agudizada, se procede a observar la naturaleza mutable del cuerpo y de la mente; y se experimenta las verdades universales de la impermanencia, el sufrimiento y la carencia de un ego permanente.
Éste es el proceso de la purificación: el conocimiento de la verdad a través de la experiencia directa.
Todo el camino (Dhamma) es un remedio universal para problemas universales y no tiene nada que ver con ninguna religión organizada ni con ninguna secta y por ésta razón puede ser practicada por todo el mundo, en cualquier momento y lugar, sin que se produzca ningún conflicto por motivo de raza, religión o comunidad a la que se pertenezca y será igualmente beneficioso para todos y cada uno.
Mediante la práctica continuada, la meditación elimina las tensiones que se van desarrollando en la vida cotidiana deshaciendo los nudos que ha ido atando nuestra vieja costumbre de reaccionar de forma desmedida a las situaciones agradables o desagradables.
Como todas las técnicas de meditación, Vipassana exige paciencia y perseverancia para alcanzar altos niveles de concentración, lo cual se consigue sólo con el entrenamiento práctica continuada. Es importante realizar anotaciones mentales o simplemente observando las distintas cosas que se le presentan, se consigue alto nivel de atención, que permite ver las cosas como realmente son, percibir la real naturaleza de la mente y del cuerpo, de los fenómenos mentales y físicos.
"Real naturaleza" significa la naturaleza de transitoriedad, la naturaleza de sufrimiento y la naturaleza de insubstancialidad o la ausencia de un ser o alma incambiable.
Es importante percibir estas tres características de los fenómenos, de tal forma que se pueda adquirir una concepción correcta de las cosas, tener menos apego a la mente y el cuerpo, y gradualmente debilitar las impurezas mentales que previenen la iluminación.
Durante los diez días de retiro, los participantes se adhieren a un Código de Disciplina prescrito -que establece cinco preceptos: abstenerse de matar a cualquier criatura, abstenerse de robar, abstenerse de toda actividad sexual, abstenerse de mentir y abstenerse de todo tipo de intoxicantes- aprenden los fundamentos del método y los practican en medida suficiente para experimentar sus resultados.
Asimismo, hay que acatar la disciplina, la guía y las instrucciones del profesor, observar silencio absoluto durante los 10 días (excepto durante las entrevistas con los profesores o en casos de emergencia), abstenerse de cualquier contacto físico o visual con los compañeros, conformarse con la comida vegetariana, privarse de cualquier distracción o contacto con el exterior, respetar el horario que comienza a las 4 y media de la mañana y termina a las 9 de la noche, y suspender durante el curso entero todo tipo de ejercicio y práctica religiosa que normalmente lleve a cabo.
El curso requiere trabajo duro y serio. Luego del primer paso, que es adherir a los preceptos ya indicados, el siguiente paso es desarrollar algún dominio sobre la mente, aprendiendo a mantener la atención enfocada en la realidad natural del siempre cambiante flujo de la respiración, tal como entra y sale de las fosas nasales.
En el cuarto día, la mente está más calmada y concentrada, más capaz de emprender la práctica de Vipassana misma, entendida como la observación de las sensaciones en todo el cuerpo, comprendiendo su naturaleza y desarrollando la ecuanimidad, al aprender a no reaccionar ante ellas.
Finalmente, en el último día del curso, los participantes aprenden la meditación de amor benevolente o buena voluntad hacia todos, en la cual, la pureza desarrollada durante el curso es compartida con todos los seres.
La practica entera del curso es en verdad un entrenamiento mental. De la misma manera que empleamos los ejercicios físicos para mejorar la salud del cuerpo, la Vipassana puede ser utilizada para desarrollar una mente saludable.
Por supuesto, no es realista esperar que todos los problemas queden resueltos en diez días; los resultados llegan gradualmente a través de la practica continuada,.
En este periodo, sin embargo, lo esencial de la Vipassana puede ser aprendido para ser aplicado en la vida diaria. Mientras más se practique la técnica, se estará más libre de la desdicha y más cercana la llegada a la meta final de la liberación total. Incluso diez días pueden proporcionar resultados que son vívidos y obviamente beneficiosos para la vida diaria.
Como consecuencia secundaria de aprender a observar las sensaciones sin reaccionar ante ellas, la mente se reprograma a sí misma permitiéndose actuar con plena conciencia en lugar de reaccionar automáticamente frente a los acontecimientos.
Es por ello que todo el esfuerzo se basa en aprender a no reaccionar, a no producir un nuevo sankhara cuando aparece la sensación y comienza el desagrado o el agrado.
Si hay conciencia en ese momento efímero y se detiene la reacción, uno se limita a observar la sensación, ésta no se intensifica hasta transformarse en deseo o aversión y no se convierte en una emoción intensa que termina por dominar a la mente conciente, sino que simplemente desaparece.
La meditación Vipassana apunta hacía los más altos objetivos espirituales: la liberación total y el despertar. Su meta no es sólo curar las enfermedades físicas. No obstante, la purificación mental conlleva la eliminación de varias enfermedades psicosomáticas. De hecho, elimina las tres causas de nuestro sufrimiento, según el
Budismo: la codicia, la aversión y la ignorancia.
Por la práctica continua, la meditación libera las tensiones desarrolladas en la vida cotidiana, suelta los nudos creados por la vieja costumbre de reaccionar de una manera excesiva en situaciones agradables o desagradables.
19 preguntas y respuestas acerca de la meditación Vipassana
1. ¿De dónde proviene la meditación Vipassana?
La meditación Vipassana proviene principalmente de la tradición del Budismo Theravada. Hay dos principales divisiones del budismo en el mundo hoy en día-Mahayana y Therevada. La tradición Mahayana se desarrolló cuando el budismo se propagó a los países del norte de Asia de Tibet, China, Japón, etc. La tradición Therevada se encuentra en el sur de Asia y se propago en Sri Lanka, Birmania (Myanmar), Tailandia, Camboya y Laos.
2. ¿Qué significa Vipassana?
El término Vipassana esta compuesto de dos partes ‘vi’ que significa “en varias formas” y ‘passana’ que significa “ver”. Entonces, Vipassana significa ‘ver en varias formas’.
3. ¿De qué me puede servir la meditación Vipassana?
El objetivo final de Vipassana es erradicar completamente las impurezas de su mente.
Antes de esto, existen los beneficios de tranquilidad, paz mental y la habilidad de aceptar cosas como vienen. Vipassana le ayuda a ver las cosas como realmente son y no como parecen ser. Las cosas parecen ser permanentes, deseables y substanciales, pero en realidad no lo son.
Cuando practique meditación Vipassana, experimentara el surgir y el cesar de los fenómenos mentales y físicos. Y tendrá una comprensión más clara de lo que esta ocurriendo en su mente y cuerpo. Usted podrá aceptar las cosas como se le presentan con menos agitación y podrá relacionarse con las situaciones de una manera mas positiva.
4. ¿Quién necesita la meditación Vipassana?
La meditación Vipassana es para curar las enfermedades de la mente, las impurezas mentales como el apego, el enojo y la ignorancia. Todos nosotros tenemos estas enfermedades mentales casi todo el tiempo. Para al menos tener control de ellas necesitamos la meditación Vipassana. Por lo tanto, Vipassana es para todo el mundo.
5. ¿Cuándo es necesaria la meditación Vipassana?
Debido a que las impurezas mentales están casi siempre con nosotros, necesitamos la meditación Vipassana casi todo el tiempo. No hay un tiempo fijo para la práctica de Vipassana. La mañana, durante el día, antes de acostarse-cualquier momento es tiempo para Vipassana. Y Vipassana puede ser practicada a cualquier edad.
6. ¿Tengo que ser budista para practicar Vipassana?
No hay nada que puede ser particularmente llamado budista en la meditación Vipassana. No hay ningún elemento de religión. Es una investigación científica y una auto-examinación. Usted simplemente observa atentamente todo lo que se le presenta, lo que está ocurriendo en su mente y en su cuerpo en el momento presente.
7. ¿Es la meditación Vipassana difícil de practicar?
Si y no. La meditación significa control mental y la mente es muy difícil de controlar. Usted experimentará esto personalmente cuando practique meditación. Entonces, no es fácil practicar meditación Vipassana porque no es fácil controlar la mente-mantener la mente en un mismo objeto. Por otra parte, la meditación Vipassana es fácil de practicar.
No hay complejos rituales que uno debe seguir o mucho que aprender antes de poder comenzar la practica. Simplemente se sienta, se observa a usted mismo y enfoca la mente en el objeto. Simplemente esto.
8. ¿Hay requisitos previos para poder practicar la meditación?
Usted necesita un deseo genuino de practicar y la disposición de seguir las instrucciones de cerca, porque si no practica correctamente no obtendrá todos los beneficios de la meditación. También necesita tener confianza en la practica y en el maestro y una mente abierta para intentar la practica y ver de que le puede servir. La paciencia es también muy importante.
Cuando medita, debe tener paciencia con muchas cosas. Habrá distracciones, sensaciones en su cuerpo y tendrá que observar su mente.
Usted debe preservar cuando estas distracciones se le presenten y no puedo concentrarse en el objeto. También en el Budismo Theravada, se hace énfasis en la purificación de la moral porque sin una conducta moral pura no puede haber buena concentración o paz mental. Los pensamientos de algo malo que hizo vendrán una y otra vez, especialmente cuando está meditando, y será más difícil obtener buena concentración.
9. ¿Que implementos necesito para la meditación Vipassana?
En realidad no necesita nada. Todo lo que necesita es un lugar en donde pueda sentarse, cierre sus ojos y enfoque la mente en el objeto. No soy contrario al uso de cojines, bancos o incluso sillas y otras cosas, porque para poder practicar meditación usted necesita un cierto dolor innecesariamente, debería tener cuidado de no tener mucho apego al confort, porque experimentará somnolencia y se dormirá.
10. ¿En qué postura se debe practicar Vipassana?
La meditación Vipassana puede y debería practicarse en todas las posturas-sentado, parado, caminando y acostado. Usted debería observar todo lo que hace.
11. ¿Es la postura de las piernas cruzadas esencial para la meditación sentado?
Si bien la costumbre y tradición es de sentarse en el suelo para practicar meditación, no es esencial en la práctica de Vipassana. Si no se puede sentar con las piernas cruzadas, puede sentarse como desee siempre que la postura sea confortable. Lo importante en Vipassana es simplemente la observación y no la postura.
12. ¿Deben mis ojos estar cerrados durante la meditación?
Es mejor mantener los ojos cerrados, pero los puede dejar abiertos si así lo desea, elija lo que lo distraiga menos. Pero si mira algo, debe estar consciente de “mirando” y hacer anotaciones mentales. Lo importante es tener buena concentración.
13. ¿Qué debo hacer con mis manos durante la meditación?
No hay reglas estrictas con respecto a cómo colocar las manos en la meditación Vipassana. Las puede colocar de la manera que desee. La posición más usual es colocar en sus rodillas.
14. ¿Cuándo tiempo debo practicar cada vez?
Eso depende de cuanto tiempo puede dedicar a la meditación. No hay regla fija. Seria bueno si pudiera meditar sentado por una hora. Pero si no se puede sentar por una hora al comienzo, entonces puede sentarse por media hora o quince minutos, y poco a poco aumentar el tiempo hasta que se pueda sentar por más tiempo. Si usted se puede sentar por más de una hora sin demasiada incomodidad, puede meditar sentado por dos o tres horas si así lo desea.
15. ¿Debo practicar todos los días?
Nosotros comemos todos los días y cuidamos nuestros cuerpos todos los días.
Debido a que casi siempre tenemos impurezas mentales necesitamos limpiar nuestras mentes todos los días. Yo recomiendo las horas de la mañana porque el cuerpo y la mente están descansados y usted ha dejado atrás las preocupaciones del día anterior. También seria bueno que medite a la noche antes de acostarse.
Pero puede practicar en cualquier momento. Y si se habitúa a practicar todos los días, será bueno y beneficioso para usted.
16. ¿Necesito un maestro para practicar Vipassana?
Esto es importante. Cada vez que aprende algo nuevo usted necesita un maestro. Con la ayuda de un maestro, puede aprender más rápido y sin equivocaciones.
Usted necesita un maestro que es competente para darle las instrucciones, corregir sus errores y servirle de guía cuando encuentre dificultados durante el curso de la meditación. Hay algunos meditadores que piensan que están progresando cuando en realidad no están progresando de ninguna manera. Y a veces, ellos están progresando pero piensan que no están meditando bien. Solamente el maestro puede determinar esto y en este momento
el maestro es indispensable. Si no puede encontrar un maestro, puede usar libros, aunque ningún libro puede totalmente tomar el lugar del maestro. Usted podrá leer y seguir las instrucciones correctamente, no obstante podría tener necesidad de discutir con un maestro ocasionalmente.
Usted puede tener conciencia de cualquier actividad que realiza cuando esta trabajando o caminando o sentado, etc... No tan intensamente como durante la meditación o durante un retiro, sino una observación mas general. Y cuando aplica esta meditación a los problemas en su vida, podrá enfrentarlos de una manera más efectiva.
17. ¿Qué es un retiro de meditación?
Un retiro de meditación provee una oportunidad para profundizar la práctica de meditación en un ambiente adecuado bajo la dirección de un maestro experimentado. Todo lo que hace durante el retiro es objeto de meditación.
18. ¿Qué ocurre durante un retiro?
El día en el retiro consiste de periodos alternos de meditación sentado y meditación caminando, una clase nocturna y entrevistas individuales con el maestro. La continuidad en la práctica también se desarrolla practicando la atención completa en todas las otras actividades durante día.
Durante el retiro se observa noble silencio. Un retiro puede durar un día, un fin de semana, una semana o mas.
19. ¿Por qué debo ir a un retiro de meditación?
La práctica intensiva de un retiro es muy beneficiosa para desarrollar buena concentración y calmar la mente. Debido a que la concentración es esencial para hacer surgir el conocimiento de penetración, el retiro de meditación brinda la mejor oportunidad posible para poder experimentar por uno mismo la verdadera naturaleza de la realidad.
ABRIENDO EL CORAZÓN
Preparativos: busca un lugar tranquilo, enciende una vela y apaga la luz. Siéntate en un lugar muy cómodo, y si te fuera posible procura hacerlo con las piernas cruzadas en la típica posición de meditación. Si lo deseas puedes poner algo de música que te inspire buenos y maravillosos sentimientos.
Relajación: ahora intenta relajarte todo lo que puedas. Respira profundamente tres veces. Siente que al inspirar te llenas de una energía de luz y al espirar expulsas todo lo negativo de tu cuerpo, que se ve totalmente desintegrado.
Mente en el corazón: cuando te sientas lo suficientemente relajado, lleva tu atención a tu corazón. Es posible que no sientas nada o que lo veas negro o muy debilitado. No te preocupes, es muy normal debido al tipo de vida que llevamos. Pero inmediatamente vamos a ponerle remedio.
Apertura del corazón: una vez que hayas tomado consciencia del estado de tu corazón es el momento de realizar una apertura al amor divino. Para ello debes imaginar como si en el centro del pecho, donde está el cuarto chakra, creciese un punto de luz dorada. Tómate todo el tiempo que necesites para visualizar como esa luz dorada aparece en el centro de tu pecho.
Amplificación del amor: a continuación visualiza como si desde ese punto de luz comenzaran a salir rayos hacia afuera, alcanzando a todas partes. Es el momento de pensar en lo que significa el amor verdadero, el amor divino, el amor universal. Es el momento de sentir que formamos parte del todo y que siempre tendremos su ayuda cuando lo necesitemos. Es el momento de confiar en la vida, de mandar amor a las personas que amamos, de eliminar las envidias y los odios y transmutarlos en comprensión y misericordia. Es el momento de ser Dios.
Puedes estar amplificando el amor, mandándoselo a quien quieras todo el tiempo que quieras. Si practicas a menudo esta meditación sentirás como tu corazón se enternece y poco a poco te va siendo más fácil alcanzar a entender el amor divino. También serás una persona más feliz y armoniosa a nivel interior.
La Meditación Vipassana
La liberación de lo ilusorio se produce porque se llega a un punto en que nos sentimos decepcionados por muchas influencias y algunas que otras experiencias superficiales.La idea principal es que Vipassana nos ofrece la manera de ver las cosas correctamente y la libertad de ser, de manera tal que no seamos influenciados por situaciones externas ni internas, sino que estemos mirando, observando y entendiendo.
Nosotros, a través del Vipassana, llegamos a comprender las cosas tal como son y entendemos a la gente tal como es.
Por lo tanto, no imponemos nuestras ideas particulares sobre ellos: si nosotros mantenemos las definiciones, entonces vemos las cosas y las personas de acuerdo a esas definiciones, en lugar de verlas tal como ellas son. Ver las cosas y las personas desde nuestros conceptos y definiciones es como ver con gafas, con gafas de colores, y Vipassana es precisamente ver sin gafas de colores. La Práctica de VipassanaLo más importante de la práctica de Vipassana supone no envolvernos entre demasiados conceptos, ya que los conceptos pueden influenciamos o bloquear nuestra mente, impidiéndonos ver con claridad.La vía del Vipassana es muy simple es la vía del descondicionamiento, la vía para llegar a la mente pura natural.
Como el Buda dice, la mente es originalmente pura y luminosa, pero se vuelve impura por las impresiones que aparecen a través de los sentidos.
Este es un punto muy importante, ya que tenemos sentidos para percibir cosas del mundo y de nuestro
interior, y a través de los sentidos accedemos a las impresiones, siendo éstas las que colorean la mente. Si no nos liberamos de estas impresiones o si nos identificamos con ellas, entonces estas impresiones nos influencian.
Vivimos en un mundo lleno de impresiones, estamos inundados de canales de televisión, de periódicos, de negocios de información. ¿Cómo no perderse en este mundo repleto de impresiones?Así es precisamente cómo la gente hace negocios. Nosotros reconocemos el hecho, pero no tenemos por qué permitir que las impresiones nos influyan: disponemos de un espacio nuestro y este espacio es para que nosotros podamos estar.En el interior del ser humano hay un espacio puro y limpio y nada puede contaminarlo Nosotros vemos algo, miramos las cosas y decimos "me gusta esto", a causa de las impresiones.
Entonces nos podemos preguntar a nosotros mismos: "¿en realidad lo necesito? ¿para qué lo quiero? ".
Es entonces cuando te colocas en la posición. de realizar la verdadera elección, cuando no permites que las cosas te influyan, porque en realidad eliges desde tu comprensión, tu necesidad o tus impresiones.Acceder a este espacio en blanco es bastante difícil, ya que es necesario permitir que la mente se vacíe.
Para mí existen dos caminos para vaciar la mente:Uno es bastante natural o normal: se puede ocupar la mente en un objeto, enfocarla en algo, como por ejemplo enfocarla en las flores, dejando que las flores lleguen a ser el objeto de la mente.
De esa forma, cuando miras las flores y estás con ellas completamente tu mente se ha liberado de otras cosas.
En ese sentido, tienes a tu disposición un espacio enorme para ver, experimentar, para mirar dentro y mirar afuera. La flor no es un obstáculo, porque simplemente es el punto a enfocar. Hay un solo sentido. El otro camino es enfocar la atención en estar presente: estoy presente estando aquí. Mi presencia se expande y expande cuanto más continua y profundamente estoy presente.
En este camino mi mente es libre y entonces percibo un inmenso espacio, un espacio en mi cabeza; no siento mi cabeza cargada, enfoco en estar presente. Por ejemplo: estoy con otra persona y estoy relacionándome con ella. Esa persona no es un obstáculo para mi vacuidad: puedo verle, puedo oírle, puedo hablarle.En la vida diaria es muy importante praticar Vipassana, ya que el mundo que conocemos es muy peligroso, podemos encontramos con el peligro en cualquier sitio y en cualquier momento.
Por lo tanto necesitamos estar muy alerta, muy despiertos y percatarnos de las cosas que suceden a nuestro alrededor; poner atención a nuestras relaciones con nuestro entorno, a nuestra manera de ser y hacer actuando, caminando, … a cualquier cosa, de tal forma que estemos totalmente presentes, conscientes de uno mismo, de los demás y del entorno.Por lo tanto, tenemos estos dos aspectos: estar despierto y estar consciente. Si tenemos una conciencia clara, entonces estaremos preparados para responder de forma más eficiente.
Es algo muy útil.
MEDITANDO DE PIE
“El cuerpo del líder tiene cuatro miembros: iluminación y virtud, discurso y acción, compasión y justicia, respeto y ley.”
(T. Cleary: El arte del liderazgo. Lecciones zen sobre el arte de dirigir.)
INTRODUCCIÓN
En las tradiciones meditativas se ha utilizado la postura de pie y el ritmo de la quietud para cultivar el poder personal. La meditación de pie se utiliza en las artes marciales y en las prácticas espirituales para reforzar y armonizar los tres poderes universales de la presencia, la comunicación y la posición. El poder es lo que caracteriza al guerrero, al líder, al aventurero y al explorador. En la sociedad occidental contemporánea ser un líder, en cualquier ámbito, implica desarrollar el guerrero interno.
El poder de la presencia indica que somos capaces de expresar las cuatro inteligencias: física, emocional, intelectual y espiritual. La comunicación eficaz implica que el contenido, el momento y el contexto están sincronizados. El guerrero “toma postura” e informa a los demás de dónde está y qué defiende. Un verdadero guerrero sabe expresar honor y respeto, establece límites y hace lo que dice.
El guerrero es consciente de las causas y efectos de las acciones que emprende. Esto supone no autoengañarse ni ser autoindulgente, es decir, ser responsable y disciplinado. Disciplina y responsabilidad son las armas del guerrero para conseguir el equilibrio entre estructura y función. Un exceso de estructura o forma lleva a la rigidez y un exceso de función al desorden y al caos. El sendero del guerrero es respetar y proteger la estructura y la función de la Madre Naturaleza.
El desafío del guerrero es el uso justo del poder. Cuando nos expresamos plenamente decimos que nos sentimos poderosos. Cuando demostramos nuestro poder nos liberamos de las actitudes que nos empequeñecen y no dejamos que los demás nos impongan sus opiniones sobre lo que debemos o podemos hacer o no hacer.
Las sociedades orientales honran el uso justo del poder por medio de las artes marciales y el cultivo del poder derivado de la fuerza vital. Así, en la tradición china se ha llamado Zhanzhuang (postura de meditación estática en pie, postura universal, postura del poste o postura del pilar,) al ejercicio fundamental del Arte Marcial de la Mente (Yiquan).
Para el adiestramiento del Yi (mente o intención) es necesario el dominio del Qi (fuerza o energía vital) y este sólo es posible mediante la práctica de la quietud.
La parte más básica del sistema nervioso de los mamíferos, la médula espinal, condiciona los reflejos posturales más elementales. En los mamíferos, presionando las plantas de los pies se activan los reflejos posturales espinales que controlan y fortalecen las piernas y la columna para proporcionar la estructura mínima necesaria para mantenerse en pie.
En el nivel superior de integración nerviosa el cerebro coordina la información de los canales semicirculares del oído interno (gravedad y equilibrio) con las posturas reflejas de la médula espinal.
En todos los mamíferos estos mecanismos operan instintiva y automáticamente. En el ser humano también, a pesar de que la postura bípeda obliga a una parte muy grande de nuestro cerebro a ocuparse de mantener la estabilidad y el equilibrio. La meditación trae a la conciencia estos profundos reflejos. De hecho, correlacionando los datos cinéticos y propioceptivos, la estabilidad y el equilibrio se pueden refinar mucho.
1.- FUERZA, PRESENCIA Y ESTRUCTURA.
Sentimos el cuerpo troceado, desmembrado, por partes. Nos resulta difícil cerrar los ojos y sentir el cuerpo de una vez, como un todo y, sin embargo, lo que sentimos del cuerpo es el soporte de la identidad.
La imagen interna o interiorizada de nuestro cuerpo, la imagen mental de nuestro organismo es el “endocepto”, el “cuerpo sentido” de Gendlind (Focusing). Es el primer concepto y el que inaugura el mundo interno de la persona. Las sensaciones, emociones y pensamientos surgen del impacto del mundo exterior en esa estructura que llamamos Yo.
El Yo, tanto en su vertiente externa, el objeto cuerpo y todo lo que denomino “mi”, como en su faceta interna, el sujeto, las cualidades que “soy”, se tensa y se contrae como consecuencia de las experiencias por las que pasa a lo largo de la vida.
El trabajo de relajación nos ha demostrado que existen tensiones superficiales de origen físico y tensiones profundas de origen psíquico (también puede haber heridas físicas graves que hayan dejado zonas insensibles).
Las zonas desenergetizadas o insensibilizadas se convierten en dolorosas cuando las intentamos movilizar o sentir y, es por ello, que se dejan de lado, fuera del circuito propioceptivo, del esquema corporal. La conciencia las evita, las rodea. Hemos aprendido a negociar con ellas, al principio porque no había otra solución, después por hábito, evitando el esfuerzo de rehacer el esquema global, el circuito completo, por debilidad, por pereza, porque hay tantas cosas que hacer en la vida. Nos hemos habituado a vivir con esas heridas, sin cerrarlas.
Cuando nos relajamos tumbados, paradójicamente, no hay forma de conseguir una total relajación física. Lo que hacemos es recrear el circuito habitual pero sin tensión superficial, “sintiendo”, “relajando” o “vaciando de tensión” las zonas sanas del cuerpomente.
Para poder relajarnos profundamente y con todo nuestro ser, incluidas las partes olvidadas y rechazadas necesitamos una posición en la que estemos obligados a notar, a darnos cuenta, a tomar conciencia, de la menor tensión anormal o parásita, el menor bloqueo físico o psíquico del cuerpo. Dicho de otra forma: para estar verdadera y totalmente relajados es necesario que sea absolutamente inevitable.
No cabe duda de que la posición de pie es la más incómoda. La meditación de pie es el ejercicio más antipático que existe, pero si lo que buscamos es desbloquear, sentir y enraizar el cuerpo, es la mejor manera de hacerlo.
Mantener prolongadamente la posición de pie supone que todo el cuerpomente tiene que colaborar para acercarse al equilibrio más perfecto con el menor esfuerzo. La búsqueda del menor esfuerzo es la investigación fundamental sobre la fuerza. El equilibrio requiere de la recuperación de todas las zonas insensibles e inconscientes para conseguir la “imagen corporal” más consciente posible. La conciencia, que es la energía aplicada al momento presente, va a atravesarlas y eso va a provocar reacciones, como temblores, dolores, dudas, recuerdos, que son nuestra forma de defendernos de lo que nos desagrada. La actualización de los contenidos que esconde la defensa nos sirve para limpiar, purificar, purgar, los olvidos y rechazos, y para sentirnos más plenos y poderosamente instalados en el momento presente.
Al sentir el cuerpo de una vez se incrementa la sensación de presencia y seguridad. Sentimos la fuerza que nos sostiene recorriendo el cuerpo, sentimos que somos “alguien”, una estructura identitaria sobre la que basar nuestra acción en el mundo.
2.- EL CENTRO, EL EJE Y LOS TRES RESORTES
La meditación de pie cultiva la toma de conciencia del enraizamiento y la verticalidad del cuerpo humano. La posición erguida libera las extremidades superiores para agarrar y manipular, lo que favorece la evolución del cerebro. Sin embargo el bipedismo convierte el equilibrio en un asunto mucho más complicado que para el resto de nuestros parientes animales. La meditación de pie se ocupa del cultivo sistemático de la intensificación y el control de nuestro sentido del equilibrio cinético.
El cuerpo humano tiene un punto central que es el centro de gravedad. En un organismo sano y equilibrado, el centro está ligeramente por debajo del ombligo y justo por encima del sacro. El feto humano y el del resto de los animales se despliega hacia arriba y hacia abajo desde el centro. Es ahí donde se realiza la integración (o desconexión) entre las mitades superior e inferior del torso. Es el punto de los mayores defectos estructurales de la columna y origen del mayor número de aberraciones posturales.
El otro factor que determina la óptima estabilidad del cuerpo humano es la correcta alineación del eje vertical respecto de la gravedad y la superficie de la tierra. La forma del cuerpo es flexible y tiene una estructura interna formada por la columna y su musculatura asociada. La columna tiene cuatro curvas: sacro, lumbar, dorsal y cervical. La lumbar y la cervical son las más flexibles y, por tanto, las que más tienden a contraerse e inmovilizarse en las habituales posturas incorrectas. En una postura ideal, las cuatro curvas se combinan para distribuir de forma óptima el peso del torso alrededor del eje vertical y con relación a la gravedad. Para ello es necesario realinear la columna y reprogramar la musculatura asociada para alcanzar la óptima integridad estructural, verticalidad, flexibilidad y fuerza.
PRACTICA: CONSTRUYENDO LA POSTURA
En la meditación de pie es muy importante dedicar un tiempo al principio a cultivar la conciencia interna del punto central como clave para la integración de lo de arriba con lo de abajo. (10 min.)
La parte alta y baja de la columna se reintegran mediante la alineación de los extremos superior e inferior de la columna con la línea central. La alineación implica ir de la convexidad a la concavidad usando la oscilación de la pelvis para llevar el cóccix adelante y arriba, hundiendo el mentón, llevando atrás las orejas y empujando hacia arriba la coronilla. (5 min.)
Acabamos la práctica bajando el centro de gravedad hacia la tierra en la postura de meditación sentado. (15 min.)
El cuerpo suele reaccionar a la meditación de pie con rebeldía y violencia. Cuando la musculatura no está suficientemente fuerte y desarrollada se producen temblores musculares involuntarios y sacudidas violentas de todo el cuerpo, los sofocos y mareos son también frecuentes. Aunque se fortalezca la musculatura, los temblores pueden continuar si tienen relación con contenidos psicológicos. Recuerdos, traumas, miedo, ira y otras reacciones pueden aflorar durante los temblores. Corresponden al proceso de disolución de bloqueos miofasciales específicos, de lo que W. Reich denominaba la “coraza del cuerpo”. Este necesario proceso de resolver viejos traumas, bloqueos y contradicciones, abre los caminos energéticos y reintegra las partes “escindidas” del cuerpo.
La práctica de pie nos enseña que:
Primero: La fuerza, en sentido integral, se adquiere a través de la integración de los tres resortes: la base (piernas), la línea central (torso) y la esfera (brazos).
Segundo; Aprender a relajarse y a enraizarse adecuadamente le proporciona al cuerpo la fuerza, y a esta, su cualidad explosiva.
Tercero; La fuerza depende de la alternancia tensión/relajación que es el pulso primario de la propia vida.
Cuarto: Dominar el pulso de la vida es comprender experimentalmente que la fuerza se produce desde la relajación y la relajación forma parte del uso de la fuerza.
3.- ENRAIZAR LA BASE PARA INTEGRAR LOS TRES RESORTES
Desde un punto de vista mecánico y anatómico la práctica de la meditación de pie prepara los tres resortes para una acción unificada dirigida por la intención (Yi).
La estabilidad del eje o línea central depende de la base que lo soporta. La base conecta el centro de gravedad del organismo con el centro de gravedad de la Tierra. Para controlar los movimientos en el espacio exterior debemos actuar desde el centro de gravedad. Por tanto, el movimiento humano en la Tierra comienza con el enraizamiento.
En la meditación de pie, la posición de pies y piernas, resorte base, proporciona la estructura con la estabilidad óptima para enraizar la línea central. Es conveniente imaginar que se tiene un balón entre las rodillas que se expande hacia el exterior llevando el peso a la parte externa de los pies. La tensión isométrica así creada en las piernas estabiliza la base a partir de la cual la línea central y el torso pueden operar.
El resorte del tronco se activa cuando las partes alta y baja de la columna se reintegran mediante la alineación de los extremos superior e inferior de la columna con la línea central.
Con relación al tercer resorte, la cintura escapular y los brazos (la esfera), su función es proporcionar equilibrio, como en el caso del funambulista y aumentar la capacidad de recuperación de la estabilidad cuando resulte necesario. Los hombros deben estar relajados, bajos y redondos. Los brazos no deben tocar el tronco. Los codos ni rectos ni demasiado doblados. Las puntas de los dedos estiradas.
La experiencia de la práctica de la meditación de pie pone de manifiesto tres posible movimientos elementales de la línea central:
1.- Movimiento vertical: La polaridad arriba-abajo de la estructura da origen a la capacidad de bajar y levantar la línea central.
2.- Movimiento horizontal: La polaridad delante-detrás permite adelantar o atrasar la línea central cambiando la base de un pie al otro al caminar.
3.- Movimiento rotacional: La polaridad izquierda-derecha permite la rotación de la línea central en sentido horario o antihorario.
En la postura de meditación de pie la línea central se coloca en el medio del espectro definido por las tres polaridades. Las tres articulaciones principales de la base: tobillos, rodillas y caderas interaccionan en los tres tipos de movimiento. No obstante, cada una de las articulaciones es primordial para uno de los movimientos. Así, las rodillas son básicas en subir y bajar, los tobillos en la transferencia del peso hacia delante y hacia atrás, y las caderas en el movimiento de rotación alrededor de la línea central.
La práctica de la meditación de pie aumenta la conciencia de los mecanismos implicados en estas relaciones funcionales refinándolos y proporcionando un exquisito control sobre los movimientos corporales.
PRACTICA: LOS GUERREROS DE LA QUIETUD
El objetivo de la meditación de pie es mantener el cuerpo recto y la mente libre de distracción, el tono adecuado y la respiración sin esfuerzo. Al hacerlo así se adiestran músculos, huesos y sistema nervioso. Lo fundamental es concentrar la mente en percibir movimiento y quietud en el interior del cuerpo.
Mantener la cabeza y la zona lumbar rectas. Las puntas de los dedos de pies y manos ligeramente estirados, la lengua tocando el paladar y cada poro del cuerpo ligeramente abierto.
La función del resorte de base es iniciar e impulsar el movimiento de la línea central y el torso a través del espacio tridimensional. La práctica consiste en preparar la base para el movimiento:
1.- Movimiento vertical: Investigar la polaridad arriba-abajo mediante la toma de conciencia de la tensión-relajación de las rodillas.
En la inhalación se eleva la línea central estirando las rodillas. En la expiración desciende la línea central flexionando las rodillas. Se mantiene el movimiento voluntariamente durante siete respiraciones completas y se abandona la intención permitiendo que el cuerpo tienda hacia la quietud. (5 min.)
2.- Movimiento horizontal: Investigar el movimiento horizontal que permite el desplazamiento delante-detrás alternando el peso del cuerpo de un pié al otro tomando conciencia de la tensión-relajación de los tobillos. El centro de gravedad se desplaza horizontalmente, sin subir ni bajar. Se mantiene el movimiento voluntariamente durante siete respiraciones completas y se abandona la intención permitiendo que el cuerpo tienda hacia la quietud. (5 min.)
3.- Movimiento rotacional: Investigar la polaridad izquierda-derecha rotando hacia un lado y hacia el otro. Aunque el peso del cuerpo se reparte entre las dos piernas desde la confluencia de la 5ª lumbar y la 1ª sacra, la rotación se realiza desde el mingmen (punto situado entre la segunda y la tercera lumbar). Se inicia y se mantiene el movimiento voluntariamente durante siete respiraciones completas y se abandona la intención permitiendo que el cuerpo tienda hacia la quietud. (5 min.)
Acabamos la práctica bajando el centro de gravedad hacia la tierra en la postura de meditación sentado. (15 min.)
4.- MEDITACION DE PIE Y SALUD INTEGRAL
Mientras practicamos la postura de pie examinamos, consciente e inconscientemente a la vez, el funcionamiento de articulaciones, ligamentos y músculos. Experimentamos su doble uso: tensión y relajación. Tenemos la sensación de que tensión y relajación son relativas y coexisten. En otras palabras, que cada articulación tiene solidez y no la tiene, tiene tensión y tiene relajación. Meditar de pie transforma lo débil en fuerte y convierte la torpeza en agilidad.
Cuando practicamos la meditación de pie no sólo aumenta la fuerza física sino que también se despiertan los procesos de sanación dentro del cuerpo, permitiéndole que se cure a sí mismo de toda clase de enfermedades.
La mayoría de ejercicios atléticos tienden a ser hiperactivos y, hasta cierto punto, perjudiciales para la salud. Cuando una persona hace mucho ejercicio el ritmo cardiaco se acelera y jadea al respirar hasta el punto en que tiene que parar para que corazón y respiración se normalicen. Al terminar, la persona experimentará fatiga.
Cuando se practica la inmovilidad en pie, el cuerpo también se cansará pero ni el pulso ni la respiración se acelerarán, al contrario la respiración será más completa y profunda, y la circulación más regular.
En comparación con los ejercicios atléticos en los que el corazón trabaja demasiado y la respiración responde con un esfuerzo excesivo, el equilibrio físico se caracteriza porque cada parte del cuerpo contribuye al funcionamiento general.
Lo más importante es evitar el esfuerzo mental o físico. Al usar fuerza física la energía (Qi) se congestiona. Cuando la energía está bloqueada, la intención (Yi) se estanca. Y cuando la intención se estanca, el espíritu o (Shen), se dispersa.
Resulta útil discernir tres actitudes básicas a observar durante la meditación de pie. En la primera, no se consigue conectar de manera continua o estable con el centro. El individuo pierde el centro y tiende a fusionarse con la idea, sentimiento o persona con la que entra en relación. La segunda se caracteriza por armar toda una serie de tensiones superficiales como defensa ante la relación. Esto provoca una sensación de lejanía respecto al mundo y un movimiento mecánico y poco espontáneo La última actitud es incapaz de sintonizar con la presencia de lo otro y permanece ensimismada, vuelta hacia dentro. El individuo no puede ponerse en el lugar del otro y su única referencia son los deseos y aversiones propios.
En el primer caso existe una debilidad estructural, física y energética, una falta de enraizamiento y de contacto con el interior de sí mismo y con la tierra. En el segundo, un déficit psíquico, una desorientación básica que impide tanto el compromiso como la relajación profundas. En el tercero, la imposibilidad del reconocimiento del otro, de saberse individuo en relación, la incapacidad de abrirse a otros puntos de vista, otras vibraciones, otras realidades, en definitiva, la falta de sintonía espiritual.
PRACTICA: EN BUSCA DE LA FLUIDEZ DE LA EXPERIENCIA
Si el centro y el eje vertical han sido el objeto de la primera práctica, y el asentamiento de la base el de la segunda, nuestra tercera práctica está consagrada al uso de la cintura escapular y los brazos para el equilibrio integral del ser.
Expande la zona lumbar, mete la pelvis, levanta las rodillas y hunde el cóccix, así el cuerpo se planta firmemente en el suelo, se estabiliza y mantiene el centro. Para que se estiren los ligamentos que sostiene y dan forma al cuerpo debes estirar el cuello, las muñecas y los tobillos. Al hacer esto, todos los ligamentos del cuerpo se estiran.
Comenzamos con una práctica de crear, identificar y cultivar el centro. Las manos pueden estar posadas sobre el vientre, derecha sobre izquierda para los hombres, izquierda sobre derecha para las mujeres. También pueden mantenerse a una cierta distancia de la zona donde sentimos el Hara, abiertas y con los dedos estirados. Con cada expiración llevamos la atención hacia esa zona, cargando el depósito de la energía vital. Cada vez que aparece alguna “interferencia” se observa y, suavemente, se devuelve la atención al proceso de conectar y cultivar el centro vital. El centro se nos puede aparecer algo por encima o algo por debajo del ombligo, más próximo de la zona frontal o de la columna vertebral, y más escorado hacia la izquierda o hacia la derecha. Mediante la profundización de la expiración (no mediante la imaginación o la voluntad), vamos bajando y centrando el Hara y haciendo que la energía vital o física se recargue gracias a la conexión con el centro de la Tierra. (10 min.)
A continuación, levantamos las manos hasta la zona del pecho y el corazón. También se puede hacer con las manos juntas como en el gesto de rezar. La respiración realiza un doble circuito de activación de todo el organismo. Inspiración hacia el corazón, expiración desde el corazón hacia la punta de los dedos de las manos. De ahí, inspiración hacia la cara y expiración hacia la planta de los pies. De nuevo se lleva la inspiración hacia el corazón y se continua toda la serie durante todo el ejercicio. La “coraza caracterológica” (tensiones superficiales) va cediendo. Observamos sistemáticamente todas las “interferencias” que se van produciendo anotándolas mentalmente antes de devolver la atención al proceso respiratorio (6 min.).
Una vez terminada esta parte, se levantan las manos hasta la altura de la frente o se abren hacia arriba, hacia el cielo. La respiración va ahora desde dentro hacia fuera. En la inspiración llenamos el centro y en la expiración vaciamos, proyectamos hacia fuera por todos los poros del cuerpo. La inspiración concentra y la expiración suelta. La atención continua en la expiración provocará el cambio de actitud. La persona sintoniza con el mundo exterior y se abre a una relación en la que ya no sólo recibe sino que aprende a dar. Nos mantenemos atentos a los acontecimientos externos e internos que se producen durante el proceso. (4 min.)
Acabamos la práctica bajando el centro de gravedad hacia la tierra en la postura de meditación sentado. (20 min.)
5.- LA EXPERIENCIA DE LA RELAJACIÓN
La práctica correcta y sistemática de la meditación de pie conduce a la experiencia de SONG, generalmente traducido como el estado de relajación o el acto de relajarse. SONG implica un estado de quietud con un elevado nivel de alerta y disposición para la acción, muy parecido al de un gato a punto de saltar.
Como hemos experimentado, el cuerpo reacciona ante la postura y la quietud sostenida con sacudidas, temblores, pequeños mareos, sofocos, etc. Cuando las resistencias ceden a la tendencia natural de lograr la estructura más eficiente con el menor esfuerzo, todas las tensiones residuales se relajan y se liberan en un prolongado e involuntario suspiro.
Con el suspiro las caderas se aflojan y el torso baja, el cóccix se hunde y la pelvis oscila adelante y arriba, la curva lumbar desaparece mientras la columna se estira y alinea. Al mismo tiempo, el peso se hunde a través de las piernas hasta los pies y el torso se enraíza en el suelo. La musculatura de brazos y parte superior del cuerpo también se relaja y se expande natural y homogéneamente en todas direcciones. Estos pequeños movimientos son las manifestaciones físicas de la adaptación del cuerpo a la unidad de fuerza y estructura.
Mediante la comprensión experimental de la relación entre la inhalación-exhalación del ciclo respiratorio y la polaridad tensión-relajación, se empieza a percibir el ciclo fundamental de carga-descarga que mueve la vida. La exhalación está asociada a la relajación y a la descarga, y la inhalación con la carga y la tensión. Esta última se manifiesta en ritmos respiratorios disfuncionales y en patrones posturales incorrectos.
Como describió Reich y otros la característica fundamental de la vida es el ciclo vibratorio de carga y descarga energéticas. Esto puede observarse en su forma más pura y primitiva en la estructura esférica de una célula. Los movimientos plasmáticos desde el centro del cuerpo celular hacia la periferia y a la inversa se producen con un pulso rítmico de contracción y expansión, de carga y descarga o de tensión (acumulación) y relajación (liberación) de energía.
El SONG se origina en el punto central o wuji, centro de gravedad y biológico situado en el abdomen a igual distancia del dantien en la parte frontal y el mingmen en la espalda. Trabajando con la respiración como pulsación primaria se puede cultivar el flujo de energía desde la periferia hacia el centro al inhalar y desde el centro hacia la periferia al exhalar.
En un ciclo respiratorio natural una columna naturalmente fuerte y flexible funciona así: en la inhalación (carga) los extremos de la columna se arquean un poco hacia atrás creando una curva convexa en el dorso, con la cabeza ligeramente inclinada atrás y arriba, y el cóccix y las nalgas también sobresaliendo hacia atrás. En la exhalación (descarga), la pelvis y el cóccix se meten adelante y arriba, la cabeza se inclina un poco hacia delante y la barbilla se mete ligeramente hacia dentro. Las dos acciones se combinan para enderezar y estirar la alineación vertical de la columna. El énfasis debe llevarse a la función integradora de la exhalación. En cada expiración se debe exagerar el empuje y la inclinación de la pelvis y la barbilla, como aproximando cóccix y barbilla. En la inhalación no se pone ninguna intención, dejando que cabeza y cóccix se muevan naturalmente, oscilando ligeramente hacia atrás.
Cuando, como consecuencia de la práctica, la expansión elástica del organismo provoque la integración de los tres resortes, se puede empezar a trabajar en el uso consciente de la tensión en la fase de relajación, llenando el cuerpo de tensión durante la exhalación. De la misma manera, se puede utilizar la relajación consciente durante la inhalación vaciando el cuerpo de tensión durante la inspiración. Este uso de la tensión en la relajación y de la relajación en la tensión es lo que permite integrar fuerza y elasticidad. (Esta práctica avanzada es sólo recomendable cuando podamos sostener la posición de pie durante, al menos, 40 minutos, sin sentir dolores ni tensiones que impidan la atención al proceso)
PRACTICA: EL LOTO
Se construye la postura y se van rehaciendo los pasos dados en las prácticas anteriores: el centro, el eje, los tobillos, las rodillas y el punto de rotación (entre la 2ª y 3ª lumbar). Se equilibra energéticamente con la posición que se escoja para los brazos.
Una vez realizado este repaso, el practicante comienza a identificarse con un loto: los pies y las piernas como raíces hundidas en el lodo alimentándose de la energía telúrica; el tronco (tallo) vertical pero libre de rigidez y tensión; los brazos (pericarpio) dando estabilidad a la cabeza y coherencia a los tres resortes; en lo alto de la cabeza la flor de loto abierta al mundo celestial. (30 min.)
Acabamos la práctica bajando el centro de gravedad hacia la tierra en la postura de meditación sentado. (30 min.)