miércoles, 6 de marzo de 2013

Desatando la codependencia



Desde la perspectiva de la infelicidad de que los hechos de la vida no se presentan como nosotros deseáramos parece ser un verdadero castigo en vez de entenderlos como lo que realmente son: oportunidades, retos o instancias que la vida nos plantea para continuar con nuestra maduración y evolución personal.
 
Por lo tanto, en mis terapias propongo que el primer paso sea comprender la historia de cada uno y ver en que formas o áreas de expresión personal fuimos lastimados. . Con el autoconocimiento profundo que da explorar la raíz de las dificultades, tendremos cimientos más sólidos para vínculos y relaciones más autenticas, sanas y fructíferas. Solo se requiere un intenso deseo por descubrir el origen de nuestro dolor, derribando las defensas del miedo que nos inspira la revisión personal. Con una plena convicción de que es un proceso que vale la pena encarar y superar para alcanzar una vida realmente feliz.
 
Este sería el primer paso esencial hacia la felicidad., pero muchos han vivido casos de conflictos y dolor tan grandes que optan por racionalizarlo, bien sea negando su existencia o restándole importancia, evadiéndose y sumergiéndose en un caudal de actividades frenéticas y compulsivas. Esto es en realidad muestras del miedo al dolor, cuando es precisamente el dolor el que habla, cuando se manifiesta la renuncia a investigarlo y trabajarlo activa y comprometidamente.
 
Adicionalmente, el ruido mental con que nos saturamos en la vorágine de la vida moderna fomenta más la desconexión de los sentimientos y las circunstancias que crearon las bases de las dificultades actuales.
 
Sin embargo, sobrellevar una vida rutinaria y sin revisión personal tiene un precio: en muchos casos la infelicidad dura mucho tiempo del que deseamos en la vida. En muchas circunstancias la verdadera tragedia es la negación a reconocer la afectación, obstrucción y saboteo de la propia realización, y volverse cada vez más temeroso de las decepciones y heridas.
 
Si evitamos dar un primer paso y atrevernos a leer el dolor de nuestros corazones y a comprender el mecanismo de nuestra mente, seremos incapaces de comprender y leer el corazón y la mente de los demás. Dicho de otra manera, los otros y la vida serán menos comprensibles en tanto sigamos siendo ciegos de nosotros mismos.
 
Nuestra vida realmente fluye con naturalidad cuando adquirimos una serena y amplia claridad de comprensión de la realidad, sin distorsiones, nunca cuando vivimos saltando de una distracción a otra.

Un paso importante en nuestra evolución es sin duda la revisión de cualquier lazo de convivencia del tipo codependiente. El siguiente ejercicio es un proceso que realizo en múltiples ocasiones de manera efectiva y practica al trabajar con procesos de codependencia con mis pacientes. 

1.- Identificación del otro: Piensa en la persona con la cual te sientes codependiente o sobreinvolucrado.

2.- Identifica tu sobreconexion con el otro: Imagina que esta persona está frente a ti. Observa su apariencia. Puedes caminar a su alrededor, tocarlo para notar como lo sientes y percibir tus sensaciones. Presta especial atención a tus propias sensaciones respecto a cómo es para ti estar excesivamente conectado con esta persona. ¿Es como si estuvieras adherido físicamente? Nota donde está la unión. ¿La sientes especialmente en tu estomago… en tu pecho… o en cualquier otra parte de tu cuerpo? Permítete tener una experiencia plena de la calidad de conexión. Revisa sinceramente ¿Cómo se ve y como se siente?

3.- Independencia temporal: Rompe esta conexión por un momento. Si sientes mucha. Si sientes mucha incomodidad en este momento normalmente esto es una señal de que esta conexión ha servido para cubrir un objetivo importante. No es necesario que te desconectes realmente por ahora.

4.- Descubre los objeticos positivos: Pregúntate

a) ¿Qué cosa que realmente deseo de la otra persóname dejaría satisfecho? (Algunas respuestas típicas son “atenciones, cuidados, compañía, respecto”
b) ¿Qué cosa positiva haría eso por mi? (Algunas respuestas típicas son: “confianza, seguridad, protección, amor, sensación de ser valioso”.


5.- Desarrollo del sí mismo ideal: Oriéntate visualmente hacia un costado y crea una imagen tuya habiendo evolucionado más allá de tu nivel actual. Observa al tu ideal que ya ha resuelto tus asuntos de ahora, el tu que puede darte lo que realmente quieres (las cosas positivas que identificaste en el paso 4). Si no lo puedes ver, puedes “sentir”, como una especie de calor o luminosidad en torno a ti.

6.- Transforma la relación con el otro en una conexión contigo mismo: Vuelve a observar al otro. Ve y siente la conexión con esta otra persona e inmediatamente reconéctate con tu “yo ideal” en la misma forma en que te habías estado conectado con la otra persona. Disfruta las sensaciones de ser independiente y de disfrutar de alguien con alguien que siempre podrás contar: contigo mismo. Agradece a ese tu por estar aquí para ti. Disfruta de recibir de ti mismo lo que habías deseado de la otra persona. Este es el tu que puedes avanzar contigo en el futuro para comprobar las cosas por ti y procurar que estés a salvo.

7.- Respeta al otro: Voltea a ver al otro y observa la conexión. Comprende que la otra persona también tiene la opción de reconectarse consigo mismo para estar con su “yo ideal” en una mayor posición y con un mayor sentido de sí misma. Nota esta nueva forma, más plena, en que puedes estar con esta otra persona.

8.- Intégrate a tu conexión con tu “yo ideal”: Vuelve a mirar a tu “yo ideal”  con el cual estas conectado ahora. Haz como si entrases en el. Siente como es positivo y dadivoso contigo mismo. Llevándote todo este sentimiento de positivismo, regresa e intégrate al tu del presente.

9.- Ajuste a futuro: Imagínate relacionante con otra persona en el futuro sobre esta base mas solida. Imagina como te notas en el futuro teniendo de compañero a tu “yo ideal” resolviendo diferentes situaciones.

Deseo que este compartir sea de verdadero apoyo en tu proceso personal. Si deseas compartir tus comentarios o hacer consultas te invito a  ponerte en contacto.

Abrazos fraternales en la luz del amor
Daniel Miccael Sais © 2013

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